viernes, 26 de junio de 2009

Entrevista a un periodista español, que fue corresponsal en el mundo, vive en Río Colorado y hace radio en Viedma

Norberto Bermúdez: “El afán del periodista es llegar lo más cerca de la verdad, de correr los velos que la cubren”

Nobleza obliga: de Norberto Bermúdez tuvimos referencia por un colega, Daniel Etman, compañero de trabajo suyo en Radio Nacional Viedma. Lo contactamos para la entrevista y después vinieron un par de desencuentros por cuestiones de tiempo hasta que un sábado por la tarde pudimos sentarnos con él en una mesa del hotel donde se hospeda cuando viene a Viedma. Lo que sigue es una buena parte de esa charla donde recibimos pequeñas lecciones de periodismo junto con el relato de experiencias propias de un hombre de mundo. Cordial y ameno aunque sin pelos en la lengua al momento de decir lo suyo, Bermúdez desgranó parte de su historia personal, y fue un gusto escucharlo.

///// Por Rolando Arrizabalaga /////

Norberto Bermúdez se graduó en la Universidad Autónoma de Barcelona, España, e inmediatamente, en 1982, ingresó a trabajar en el semanario Interviú, uno de los más importantes de ese país. Allí, según cuenta, tuvo varios años de silla aprendiendo la dinámica de una redacción. “Menos por el archivo creo que pasé por todas las secciones que tiene una revista como esa”, dice y al mismo tiempo recuerda lo que significaba profesionalmente ingresar a un medio así: “Te estoy hablando de los años 80; la posibilidad para quienes llegábamos allí de muy jóvenes de poder nutrirnos de toda la sabiduría de toda una estirpe del periodismo que ya ahora lamentablemente no existen y que tuvimos esa oportunidad muy pocos. Creo que fuimos unas de las últimas generaciones de jóvenes que tuvimos esa posibilidad de aprender trabajando al lado de gente muy experimentada, y eso nos permitió a varios de nosotros poder ejercer nuestra profesión no solamente en España sino también fuera de su territorio. Así que después de hacer un aprendizaje tuvimos esa ocasión de salir”.

El término “salir” tiene una importante connotación en la vida profesional de Norberto: “salir” de la redacción de Interviú significó para él comenzar a desempeñarse como corresponsal de guerra, o “reportero especial”, tal como él define ese rol.

La experiencia en conflictos internacionales

El primer viaje que yo hago es en el año 1988, seis años después de entrar a trabajar.
Yo tuve la oportunidad de estar en varios sitios, empezando por lugares donde los conflictos internacionales son habituales como por ejemplo en Pekín, en los acontecimientos de la plaza de Tiananmen; después, al año siguiente, en el año 89 en Panamá…

- Como enviado especial de Interviú…
- Exactamente, a cubrir aquellos episodios… Es decir nunca eran viajes donde uno iba a lugares tranquilos, o donde no pasaba nada. Después me tocó ir a la primera Guerra del Golfo hasta que la vida útil, yo siempre digo que la vida útil si uno se dedica a esto es bastante limitada tanto en lo físico como en lo psíquico entonces esto tiene a veces una vuelta atrás… es decir le pasa lo mismo que a un futbolista ¿no? tiene una limitante en tiempo, y también hay otro agregado tal vez mucho más complicado que es el equilibrio emocional. Es decir, tu vas, no eres ajeno, por mas que vas a trabajar a estos lugares tienes que mantener distancia de las partes en conflicto porque tu vas a cubrir aquello y vas a contarlo es algo que te afecta.

- ¿Cómo se trabaja eso? ¿Cómo se hace para bajar de esa realidad?
- No es fácil… A ver… la primera o la segunda vez, si eres muy joven, te parece una aventura, luego ya empieza a complicarse. Hay imágenes, sonidos, voces que caminan con uno por más que trate de abstraerse. Son situaciones muy límites.

- Con la muerte rondando…
- La mayor parte de las veces, sí, claro… si, si… y esto lógicamente es un trabajo que tiene un limite. Llega un momento en que uno, o al menos lo que me paso a mi, ya no me satisfacía ese tipo de trabajo, porque me afectaba mas de lo que debía.

- La pregunta no tiene intención de morbo pero ¿que recuerdos puede traer de esas coberturas especiales?

- A ver, hay muchos episodios que uno podría recordar. Yo diría que en los lugares donde me ha tocado estar siempre hay una constante; es decir en este tipo de conflictos guerras civiles, o guerras, hay un común denominador que es que las caras cambian, pueden cambiar, pero los que sufren son siempre los mismos. En las guerras o en los conflictos los sectores más afectados son los más desposeídos. Los sectores más pudientes, que suelen ser los más corruptos, son los que primero se salvan, entonces este es uno de los episodios que uno rescata como algo constante que se repite más allá del color de las pieles, de las caras, etc. Y situaciones en particular podría contar muchas pero quizás las mas impactante fue la de Ruanda, que fue el genocidio más rápido de la historia donde en muy poco tiempo fueron asesinadas miles de personas ante la impasividad de todo el espectro internacional.

- Para muchos de nosotros que trabajamos en medios locales tal vez una de las ilusiones profesionales es cubrir este tipo de acontecimientos…


- Eso tiene un componente de mucha suerte ¿no? Porque tú sabes que vas a trabajar pero no sabes como regresas: si en una caja o cómo. Yo tuve la suerte de salir indemne, salvo en una ocasión que me toco con una pequeña esquirla en una pierna, pero bueno…
- ¿Donde fue eso?
- Esto fue cerca de la frontera entre Kuwait e Irak. Nosotros, los corresponsales de prensa en la primera guerra del Golfo, estábamos a merced del ejercito de Estados Unidos; tuvimos que hacer un pequeño curso de corresponsal para el ejercito norteamericano porque sino no puedes cubrir. Nos llamaron para acompañar una patrulla, y en una aldea cerca de la frontera entre Arabia Saudi y Kuwait, íbamos unos 10 periodistas, fuimos recibidos a “pepinazos” y una esquirla me rozó. Pero bueno, estas cosas suelen ocurrir. No es solo una cuestión física o psíquica también necesitas de un entreno. Tu tienen que saber que en una situación en un terreno de conflicto no solamente tienes que identificar las partes sino también tienes que saber como puedes hablar, que puedes decir, que no puedes decir, en que idioma incluso tienes que hablar. En determinados lugares si hablas en ingles eres hombre muerto. Por eso te decía que yo fui muy arropado por los colegas.

- Se habla de una relación muy particular entre los reporteros especiales, como de una especie de hermandad…


- Es muy difícil porque si tú te involucras demasiado eso te puede llevar a tener problemas serios y que te pueden llegar a costar la vida. Si durante la guerra de los Balcanes a un periodista le toca trabajar con una patrulla de un bando determinado y esa patrulla militar comete tropelías, asesina gente, viola mujeres, etc, etc. tu no puedes hacer absolutamente nada por mas que estés pensando que aquello es una locura; y ni se te ocurra ir a denunciarlo porque eso puede llevar a que te maten. Así de claro, y sin ninguna contemplación. Piensa que en un conflicto armado lo que menos hay son minutos o segundos para pensar absolutamente nada. La ficha te cae después. Si vas a un lugar así y a la primera te empiezas a poner a pensar “pero como este hombre esta haciendo semejante barbaridad” o “pobre gente”, te puedo asegurar que en ese momento eres hombre muerto. No es sencillo, por eso todo este proceso se hace después. Uno puede haber sido testigo de mil y una barbaridades y en ese momento tienes que estar sujetado, no puedes hacer nada; ni tampoco debes hacerlo porque el reportero especial que va a este tipo de conflictos no debe tomar parte por ninguno de los bandos. Lo que tiene que hacer es reflejar lo que pasa y buscar la historia humana, y nada más.

- Le pregunto desde la ingenuidad profesional ¿cómo se maneja uno en la primera experiencia en la búsqueda de la información, en la observación, para lograr un relato acabado del asunto?


- Lo primero que uno tiene que tener claro es el terreno en el que se va a manejar. La historia del conflicto que va a cubrir, tiene que tener la mayor cantidad de información posible. Saber donde vas a estar y cual es la situación que rodea a la situación donde vas a estar. Vamos a suponer: Guerra de Golfo, y tu sales a caminar libremente… no. Vas a estar en un lugar, tienes que tener toda la relación del lugar, te interiorizas de quienes son los señores de la guerra en ese lugar donde tu vas a estar porque tu vas a tener un área de cobertura. Esto es lo primero. Después, para salir a buscar historias no hay horas, entonces tienes que estar disponible las 24 horas del día y después viene como consigues las historias: bueno, salen. Las historias uno las va a buscar, las ve, a veces surgen a veces te las dicen o te las cuentan.


Sobre el periodismo, la objetividad y esas cosas…

- ¿Qué piensa que es lo más complejo de este oficio?

- El sentido común. Eso para empezar y lógicamente lo que cada vez es más difícil es encontrar periodistas capacitados, que sepan, que tengan “background”. Hoy por hoy hay gente que va a entrevistar, y esto lo ves, lo notas, y no saben de que están preguntando, ni de que están hablando ni saben quien es el que tienen adelante, y entonces esto se nota luego en lo que escriben, en lo que dicen o como lo informan. Por eso digo que falta sentido común; en cualquier profesión te tienes que estar capacitando, formando e informando constantemente. Ahora se ha inventado esta historieta lamentable de bastardeo del periodismo que es el movilero; es gente que no… oye, no saben ni de que están hablando, lamentablemente eh… quizá no tengan ellos la culpa… quizá la necesidad de vender la noticia, no la necesidad de informar, la necesidad de vender noticias hace que se comentan estas barbaridades dentro de la profesión. Es decir, ya no se le informa a la gente: le venden noticias, y cuando no hay hechos se inventan o se magnifican.


- ¿Crees o como manejas el término objetividad en esta profesión?

- No, no… esto es lo mismo que decir que un periodista es independiente, hombre… esto no existe. A ver, yo puedo estar contando una historia pero esto que me digan que uno es independiente u objetivo… un periodista, si es está tan fuera del bien y del mal, no vale siquiera la cuerda pa’colgarlo, así de claro. Es decir, todos tenemos una carga de subjetividad, todos tenemos una idea política, todos tenemos una idea religiosa o no, todos tenemos una carga de subjetividad que quieras o no, llevamos y volcamos la reflejamos en el trabajo que hacemos; entonces que vengan y me digan esto de la objetividad y de la independencia… esto de la independencia no lo puede decir nadie porque todos tenemos un patrón… tu trabajas para un medio y tienes tu jefe y sabes como piensa tu jefe y cual es la línea del periódico o de la radio o del canal de televisión para el que trabajas, entonces esto de la independencia es un cuento que se han inventado… yo veo que hay un canal de cable que pone ‘periodismo independiente’… ¿pero de que coño hablan? Esto es una estupidez hombre, y todos sabemos que intereses ese medio concretamente defiende y habrá otro que defienda otros intereses y no me parece mal, pero de ahí a decir que somos independientes… ¿independientes de que? ¿de que? Estos son las grandes mentiras que se construyen alrededor de los medios de comunicación… Que vengan y que te comenten ‘hombre, es que en aras de la objetividad, de la libertad de expresión…’ En definitiva, y esto nos ha pasado a todos, cuando hay una noticia que tu puedas tener, o un hecho, o un reportaje, o una entrevista que el secretario de redacción, o el director del periodismo o el director de la radio te dice ‘esto no se publica, porque no me interesa publicarlo’, y no lo vas a publicar. Entonces que vas a ir a decirle a tu jefe ¿oiga, la libertad de expresión y la independencia y la objetividad’… ¿sabes donde terminas?. Te dicen: “Mirá que grande que es la puerta, tío”. Esto es la realidad, entonces saquémonos todos un poquito la careta. Ahora si tu quieres yo te hago un tratado de la objetividad periodística, y quedo de puta madre pero no es la verdad, no es la verdad.

- Antes mencionaba que esto es una profesión. Luis Pita (periodista español) definía al periodismo como un oficio y es un poco una ambivalencia que se da de posturas ¿Por qué usted lo define como una profesión?


- Porque antes se podía hacer la actividad periodística con oficio y desde el oficio y desde la idoneidad que te daban los años y la experiencia y demás… hoy con lo que la tecnología tiene, con lo que ha avanzado la sociedad de información y la necesidad de tener un “background” por la complejidad de los temas que tienes que tratar… Es decir si a ti te mandan, vamos a suponer, a cubrir la conferencia del Banco Interamericano de Desarrollo que hace su asamblea anual y tu vas allí y no tienes ni puñetera idea de lo que van a hablar y puedes venir con nada… entonces esto necesita de que el trabajador del periodismo cada vez se profesionalice, más se capacite mas, aprenda las técnicas que tiene esta profesión, que son eso: son de una profesión, no de un oficio.
- Otra pregunta…

- (interrumpe) Ah, una cosa que te digo… esta es una característica que me llama mucho la atención… no se si tu como colega te los has planteado. Yo haría una pregunta… yo he vivido la vida preguntando entonces me resulta raro que me pregunten. ¿Por qué los periodistas argentinos dan tantas vueltas para hacer una pregunta? Es decir si yo tengo que preguntar de que color es este mantel hago toda una introducción

- ¿Lo notaste en esta charla?


- No, no, en general, Lo veo en la radio, en la televisión. La impresión que a mi me da es que aquí los periodistas tienden a ser los protagonistas de la historia. Si a ti no te enseñan que la protagonista es la materia prima con la que tú trabajas, que es la noticia, la confusión es inmediata. Es decir, el protagonista pasa a ser el periodista que trata de ser mas que el que entrevista. El periodista tiene que preguntar muy concisamente y escuchar mucho, ese es su oficio y después viene lo demás.

- La última, ¿Qué te vincula desde lo profundo a esta profesión? ¿Qué llena en vos esta profesión, que te permite dar y que recibís?


Yo creo que cuando uno abraza una profesión como esta me parece que primero hay una necesidad de comunicación muy importante con los demás, y por cierto la vinculación viene a partir de tratar de sacar muchos velos que muchos interesados les tienden a las cosas con la idea de que nunca se conozcan. Ese es el afán que uno tiene: de sacar esos velos, de trasparentar la situación de las cosas y que se sepa la verdad en definitiva, o intentar, llegar lo más cerca posible de la verdad. Esa es la historia.


La plaza de Tiananmen, en China; primera experiencia

“Quizás por que fue la primera vez que me toco salir a mi me impresiono mucho los acontecimientos de Tiananmen que en un lapso muy corto de tiempo, en apenas 40 minutos, fueron asesinadas unas cinco mil personas en la plaza mas grande del mundo. Para que te des una idea, la plaza de Tiananmen es un lugar donde caben un millón de personas, es la plaza más grande del mundo. Allí desde el mes de marzo a mayo de 1989 hubo unas protestas de estudiantes y después de trabajadores que demandaban cierta apertura al régimen del Partido Comunista chino y fueron reprimidos violentamente por el ejercito Rojo y esto no se hizo a escondidas, se hizo delante de todos los medios porque coincidía con que el entonces Secretario General del Partido Comunista soviético Mijail Gorbachov viajaba a Pekín y bueno, no pudo llegar por los acontecimientos que había allí. Al día de hoy no se sabe a ciencia cierta y es muy posible que nunca se sepa cuanta cantidad de gente fue asesinada y yo que era la primera vez que me tocaba salir a una situación de estas estuve muy arropado por otros colegas que ya tenían mucha experiencia.

El vínculo con Argentina y con la región

El vínculo de Bermúdez con Argentina comenzó con una radio rosarina donde trabajaba Reinaldo Sietecase, reconocido periodista nacional, aunque la primera vez que vino fue en 1995, en ocasión de la cumbre de presidentes iberoamericanos en Bariloche.
Luego vino un vínculo profesional con el diario Página 12, viajes a Ferias del Libro hasta que, en el año 2000, comenzó a publicar notas de investigación en el diario Río Negro y el presente lo ubica en Río Colorado. Los sábados de 10 a 12 conduce “Eleuthera” por Radio Nacional Viedma.