viernes, 26 de junio de 2009



TAPA EDICIÓN Nº 16

Una mirada a través del tiempo

El oficio de domador: coraje, astucia y paciencia criolla

En este devenir de los oficios, muchos de ellas han ido prácticamente despareciendo. En esta nota te mostramos uno de esos oficios, la doma de caballos, y un pedacito de la vida de Manuel Gregorio Torres, maragato y de oficio domador.



///// Por Marcos Saldaña /////

Manuel Gregorio Torres nació en 1943, en Maquinchao, provincia de Río Negro, y a pesar de que ya no esté físicamente, dejó marcado un paso por el oficio de domar, con vocación, con el alma, con técnicas antiguas y criollas. Con una mirada puesta en el recuerdo y con la nostalgia llena de júbilo, Jaime, hijo de Manuel, nos contó el tan apreciado oficio de su padre, los desafíos y el placer de amansar a un animal, aunque, además del amanse, Torres hacía otras tareas como capar, descornar, y muchas otras actividades que sólo se conocen en el campo.

“Mi viejo –cuenta Jaime- lo que hacía era amansar caballos, lo que ahora se perdió mucho. Ahora se amansa de una forma muy moderna y muchos métodos que se están utilizando son extranjeros, ya sean americanos (estadounidenses) o europeos, como las piletas de agua, o el jácamo que es un sistema de freno que pasa por arriba de las narices, pero ahí ya se esta ejerciendo violencia. Antes muchos domadores amansaban con el rigor, con violencia, pero mi viejo lo hacía con paciencia”.

Sin dudas la difícil tarea de amansar un animal salvaje no es para cualquiera: “Hoy, en un par de días, ya te están amansando un animal y en esa época, que no hace mucho, mi viejo tardaba aproximadamente seis meses para amansar un caballo para que lo pudiera montar no sólo el domador sino cualquiera que se suba en él”, detalla Jaime.

Además, según él, que recibió la herencia del oficio de su padre, “esto se trata de que el caballo confíe en la otra persona, no sólo en quien lo amansa. Ese es el punto clave; entregar un caballo bien manso, donde se pueda subir cualquiera, porque al principio el caballo se acostumbra al domador, quien es el que le habla todos los días, lo trata, lo lleva y lo trae”.

El viejo Torres nació en el campo y viene de una familia campera. Donde nació, cuenta su hijo, era una zona donde todas las tareas se hacían a caballo. Es decir que toda su vida tuvo que amansar caballos para poder tener transporte.

Torres agarraba un caballo totalmente chúcaro o bagual (arisco), y si lo iba a palenquear, primero lo enlazaba, y una vez que el caballo estaba en tierra le ponía el bozal para poder tener de donde agarrarlo, y lo llevaba al palenque lo que significa hacer una tarea muy ruda.

En este despellejo de los secretos del oficio del domador, Jaime nos contó que luego de la palenqueada se le “quebraba la boca” al animal: “Esto consiste en ponerle bocado, con dos sogas sobre el lomo (riendas) y otra enganchada sobre la argolla del bozal (cabresto). El caballo tiene que estar en el piso, entonces se ejerce una fuerza paralela entre la rienda y el cabresto (soga que se engancha al bozal), y el animal hace fuerza hasta que afloja. Eso es un paso para que el caballo de rienda, frene, camine y doble una vez manso”.

Casi con detalles pormenorizados en sus gestos, Jaime explicó que luego de ese proceso su padre hacía lo que él llamaba la “descosquillada” o “sogueada” que consiste en sacarle todas las cosquillas al caballo: “Cuando se le pasa la mano a un bagual por la panza, por el lomo o por las patas, tiene cosquillas, y va a tratar de que no lo toques, y toda esa sensación se la sacas con la sogueada. Es todo un proceso que al viejo le llevaba entre dos o tres meses, hasta que le ponía el recado”.

Lo cierto es que cuando uno ve a un caballo, no se imagina todo el trabajo que hay detrás para que este sea manso y se pueda utilizar como medio de transporte.

“Si tiene costumbre de tirar patadas hay que sacársela, y que no reaccione contra la persona que lo quiere amansar y menos con su dueño”, explica Jaime.

Posteriormente a la sogueada, se empezaba con el recado, que es ir de a poco poniéndole “los aperos, los trapos” (el recado o montura) para que el animal se vaya acostumbrando a que tenga algo arriba del lomo, evitando que se tire al piso, pateé, o que se ponga arisco.

“El tema del domador no era nada sencillo, y nunca estuvo bien pago; siempre el estanciero pagó mal al domador”, dice Jaime y agrega que “un domador tiene la habilidad de domar un caballo, la virtud de montarlo y sobre todo el don de que un animal salvaje pase a ser una animal manso”.
Entrevista a un periodista español, que fue corresponsal en el mundo, vive en Río Colorado y hace radio en Viedma

Norberto Bermúdez: “El afán del periodista es llegar lo más cerca de la verdad, de correr los velos que la cubren”

Nobleza obliga: de Norberto Bermúdez tuvimos referencia por un colega, Daniel Etman, compañero de trabajo suyo en Radio Nacional Viedma. Lo contactamos para la entrevista y después vinieron un par de desencuentros por cuestiones de tiempo hasta que un sábado por la tarde pudimos sentarnos con él en una mesa del hotel donde se hospeda cuando viene a Viedma. Lo que sigue es una buena parte de esa charla donde recibimos pequeñas lecciones de periodismo junto con el relato de experiencias propias de un hombre de mundo. Cordial y ameno aunque sin pelos en la lengua al momento de decir lo suyo, Bermúdez desgranó parte de su historia personal, y fue un gusto escucharlo.

///// Por Rolando Arrizabalaga /////

Norberto Bermúdez se graduó en la Universidad Autónoma de Barcelona, España, e inmediatamente, en 1982, ingresó a trabajar en el semanario Interviú, uno de los más importantes de ese país. Allí, según cuenta, tuvo varios años de silla aprendiendo la dinámica de una redacción. “Menos por el archivo creo que pasé por todas las secciones que tiene una revista como esa”, dice y al mismo tiempo recuerda lo que significaba profesionalmente ingresar a un medio así: “Te estoy hablando de los años 80; la posibilidad para quienes llegábamos allí de muy jóvenes de poder nutrirnos de toda la sabiduría de toda una estirpe del periodismo que ya ahora lamentablemente no existen y que tuvimos esa oportunidad muy pocos. Creo que fuimos unas de las últimas generaciones de jóvenes que tuvimos esa posibilidad de aprender trabajando al lado de gente muy experimentada, y eso nos permitió a varios de nosotros poder ejercer nuestra profesión no solamente en España sino también fuera de su territorio. Así que después de hacer un aprendizaje tuvimos esa ocasión de salir”.

El término “salir” tiene una importante connotación en la vida profesional de Norberto: “salir” de la redacción de Interviú significó para él comenzar a desempeñarse como corresponsal de guerra, o “reportero especial”, tal como él define ese rol.

La experiencia en conflictos internacionales

El primer viaje que yo hago es en el año 1988, seis años después de entrar a trabajar.
Yo tuve la oportunidad de estar en varios sitios, empezando por lugares donde los conflictos internacionales son habituales como por ejemplo en Pekín, en los acontecimientos de la plaza de Tiananmen; después, al año siguiente, en el año 89 en Panamá…

- Como enviado especial de Interviú…
- Exactamente, a cubrir aquellos episodios… Es decir nunca eran viajes donde uno iba a lugares tranquilos, o donde no pasaba nada. Después me tocó ir a la primera Guerra del Golfo hasta que la vida útil, yo siempre digo que la vida útil si uno se dedica a esto es bastante limitada tanto en lo físico como en lo psíquico entonces esto tiene a veces una vuelta atrás… es decir le pasa lo mismo que a un futbolista ¿no? tiene una limitante en tiempo, y también hay otro agregado tal vez mucho más complicado que es el equilibrio emocional. Es decir, tu vas, no eres ajeno, por mas que vas a trabajar a estos lugares tienes que mantener distancia de las partes en conflicto porque tu vas a cubrir aquello y vas a contarlo es algo que te afecta.

- ¿Cómo se trabaja eso? ¿Cómo se hace para bajar de esa realidad?
- No es fácil… A ver… la primera o la segunda vez, si eres muy joven, te parece una aventura, luego ya empieza a complicarse. Hay imágenes, sonidos, voces que caminan con uno por más que trate de abstraerse. Son situaciones muy límites.

- Con la muerte rondando…
- La mayor parte de las veces, sí, claro… si, si… y esto lógicamente es un trabajo que tiene un limite. Llega un momento en que uno, o al menos lo que me paso a mi, ya no me satisfacía ese tipo de trabajo, porque me afectaba mas de lo que debía.

- La pregunta no tiene intención de morbo pero ¿que recuerdos puede traer de esas coberturas especiales?

- A ver, hay muchos episodios que uno podría recordar. Yo diría que en los lugares donde me ha tocado estar siempre hay una constante; es decir en este tipo de conflictos guerras civiles, o guerras, hay un común denominador que es que las caras cambian, pueden cambiar, pero los que sufren son siempre los mismos. En las guerras o en los conflictos los sectores más afectados son los más desposeídos. Los sectores más pudientes, que suelen ser los más corruptos, son los que primero se salvan, entonces este es uno de los episodios que uno rescata como algo constante que se repite más allá del color de las pieles, de las caras, etc. Y situaciones en particular podría contar muchas pero quizás las mas impactante fue la de Ruanda, que fue el genocidio más rápido de la historia donde en muy poco tiempo fueron asesinadas miles de personas ante la impasividad de todo el espectro internacional.

- Para muchos de nosotros que trabajamos en medios locales tal vez una de las ilusiones profesionales es cubrir este tipo de acontecimientos…


- Eso tiene un componente de mucha suerte ¿no? Porque tú sabes que vas a trabajar pero no sabes como regresas: si en una caja o cómo. Yo tuve la suerte de salir indemne, salvo en una ocasión que me toco con una pequeña esquirla en una pierna, pero bueno…
- ¿Donde fue eso?
- Esto fue cerca de la frontera entre Kuwait e Irak. Nosotros, los corresponsales de prensa en la primera guerra del Golfo, estábamos a merced del ejercito de Estados Unidos; tuvimos que hacer un pequeño curso de corresponsal para el ejercito norteamericano porque sino no puedes cubrir. Nos llamaron para acompañar una patrulla, y en una aldea cerca de la frontera entre Arabia Saudi y Kuwait, íbamos unos 10 periodistas, fuimos recibidos a “pepinazos” y una esquirla me rozó. Pero bueno, estas cosas suelen ocurrir. No es solo una cuestión física o psíquica también necesitas de un entreno. Tu tienen que saber que en una situación en un terreno de conflicto no solamente tienes que identificar las partes sino también tienes que saber como puedes hablar, que puedes decir, que no puedes decir, en que idioma incluso tienes que hablar. En determinados lugares si hablas en ingles eres hombre muerto. Por eso te decía que yo fui muy arropado por los colegas.

- Se habla de una relación muy particular entre los reporteros especiales, como de una especie de hermandad…


- Es muy difícil porque si tú te involucras demasiado eso te puede llevar a tener problemas serios y que te pueden llegar a costar la vida. Si durante la guerra de los Balcanes a un periodista le toca trabajar con una patrulla de un bando determinado y esa patrulla militar comete tropelías, asesina gente, viola mujeres, etc, etc. tu no puedes hacer absolutamente nada por mas que estés pensando que aquello es una locura; y ni se te ocurra ir a denunciarlo porque eso puede llevar a que te maten. Así de claro, y sin ninguna contemplación. Piensa que en un conflicto armado lo que menos hay son minutos o segundos para pensar absolutamente nada. La ficha te cae después. Si vas a un lugar así y a la primera te empiezas a poner a pensar “pero como este hombre esta haciendo semejante barbaridad” o “pobre gente”, te puedo asegurar que en ese momento eres hombre muerto. No es sencillo, por eso todo este proceso se hace después. Uno puede haber sido testigo de mil y una barbaridades y en ese momento tienes que estar sujetado, no puedes hacer nada; ni tampoco debes hacerlo porque el reportero especial que va a este tipo de conflictos no debe tomar parte por ninguno de los bandos. Lo que tiene que hacer es reflejar lo que pasa y buscar la historia humana, y nada más.

- Le pregunto desde la ingenuidad profesional ¿cómo se maneja uno en la primera experiencia en la búsqueda de la información, en la observación, para lograr un relato acabado del asunto?


- Lo primero que uno tiene que tener claro es el terreno en el que se va a manejar. La historia del conflicto que va a cubrir, tiene que tener la mayor cantidad de información posible. Saber donde vas a estar y cual es la situación que rodea a la situación donde vas a estar. Vamos a suponer: Guerra de Golfo, y tu sales a caminar libremente… no. Vas a estar en un lugar, tienes que tener toda la relación del lugar, te interiorizas de quienes son los señores de la guerra en ese lugar donde tu vas a estar porque tu vas a tener un área de cobertura. Esto es lo primero. Después, para salir a buscar historias no hay horas, entonces tienes que estar disponible las 24 horas del día y después viene como consigues las historias: bueno, salen. Las historias uno las va a buscar, las ve, a veces surgen a veces te las dicen o te las cuentan.


Sobre el periodismo, la objetividad y esas cosas…

- ¿Qué piensa que es lo más complejo de este oficio?

- El sentido común. Eso para empezar y lógicamente lo que cada vez es más difícil es encontrar periodistas capacitados, que sepan, que tengan “background”. Hoy por hoy hay gente que va a entrevistar, y esto lo ves, lo notas, y no saben de que están preguntando, ni de que están hablando ni saben quien es el que tienen adelante, y entonces esto se nota luego en lo que escriben, en lo que dicen o como lo informan. Por eso digo que falta sentido común; en cualquier profesión te tienes que estar capacitando, formando e informando constantemente. Ahora se ha inventado esta historieta lamentable de bastardeo del periodismo que es el movilero; es gente que no… oye, no saben ni de que están hablando, lamentablemente eh… quizá no tengan ellos la culpa… quizá la necesidad de vender la noticia, no la necesidad de informar, la necesidad de vender noticias hace que se comentan estas barbaridades dentro de la profesión. Es decir, ya no se le informa a la gente: le venden noticias, y cuando no hay hechos se inventan o se magnifican.


- ¿Crees o como manejas el término objetividad en esta profesión?

- No, no… esto es lo mismo que decir que un periodista es independiente, hombre… esto no existe. A ver, yo puedo estar contando una historia pero esto que me digan que uno es independiente u objetivo… un periodista, si es está tan fuera del bien y del mal, no vale siquiera la cuerda pa’colgarlo, así de claro. Es decir, todos tenemos una carga de subjetividad, todos tenemos una idea política, todos tenemos una idea religiosa o no, todos tenemos una carga de subjetividad que quieras o no, llevamos y volcamos la reflejamos en el trabajo que hacemos; entonces que vengan y me digan esto de la objetividad y de la independencia… esto de la independencia no lo puede decir nadie porque todos tenemos un patrón… tu trabajas para un medio y tienes tu jefe y sabes como piensa tu jefe y cual es la línea del periódico o de la radio o del canal de televisión para el que trabajas, entonces esto de la independencia es un cuento que se han inventado… yo veo que hay un canal de cable que pone ‘periodismo independiente’… ¿pero de que coño hablan? Esto es una estupidez hombre, y todos sabemos que intereses ese medio concretamente defiende y habrá otro que defienda otros intereses y no me parece mal, pero de ahí a decir que somos independientes… ¿independientes de que? ¿de que? Estos son las grandes mentiras que se construyen alrededor de los medios de comunicación… Que vengan y que te comenten ‘hombre, es que en aras de la objetividad, de la libertad de expresión…’ En definitiva, y esto nos ha pasado a todos, cuando hay una noticia que tu puedas tener, o un hecho, o un reportaje, o una entrevista que el secretario de redacción, o el director del periodismo o el director de la radio te dice ‘esto no se publica, porque no me interesa publicarlo’, y no lo vas a publicar. Entonces que vas a ir a decirle a tu jefe ¿oiga, la libertad de expresión y la independencia y la objetividad’… ¿sabes donde terminas?. Te dicen: “Mirá que grande que es la puerta, tío”. Esto es la realidad, entonces saquémonos todos un poquito la careta. Ahora si tu quieres yo te hago un tratado de la objetividad periodística, y quedo de puta madre pero no es la verdad, no es la verdad.

- Antes mencionaba que esto es una profesión. Luis Pita (periodista español) definía al periodismo como un oficio y es un poco una ambivalencia que se da de posturas ¿Por qué usted lo define como una profesión?


- Porque antes se podía hacer la actividad periodística con oficio y desde el oficio y desde la idoneidad que te daban los años y la experiencia y demás… hoy con lo que la tecnología tiene, con lo que ha avanzado la sociedad de información y la necesidad de tener un “background” por la complejidad de los temas que tienes que tratar… Es decir si a ti te mandan, vamos a suponer, a cubrir la conferencia del Banco Interamericano de Desarrollo que hace su asamblea anual y tu vas allí y no tienes ni puñetera idea de lo que van a hablar y puedes venir con nada… entonces esto necesita de que el trabajador del periodismo cada vez se profesionalice, más se capacite mas, aprenda las técnicas que tiene esta profesión, que son eso: son de una profesión, no de un oficio.
- Otra pregunta…

- (interrumpe) Ah, una cosa que te digo… esta es una característica que me llama mucho la atención… no se si tu como colega te los has planteado. Yo haría una pregunta… yo he vivido la vida preguntando entonces me resulta raro que me pregunten. ¿Por qué los periodistas argentinos dan tantas vueltas para hacer una pregunta? Es decir si yo tengo que preguntar de que color es este mantel hago toda una introducción

- ¿Lo notaste en esta charla?


- No, no, en general, Lo veo en la radio, en la televisión. La impresión que a mi me da es que aquí los periodistas tienden a ser los protagonistas de la historia. Si a ti no te enseñan que la protagonista es la materia prima con la que tú trabajas, que es la noticia, la confusión es inmediata. Es decir, el protagonista pasa a ser el periodista que trata de ser mas que el que entrevista. El periodista tiene que preguntar muy concisamente y escuchar mucho, ese es su oficio y después viene lo demás.

- La última, ¿Qué te vincula desde lo profundo a esta profesión? ¿Qué llena en vos esta profesión, que te permite dar y que recibís?


Yo creo que cuando uno abraza una profesión como esta me parece que primero hay una necesidad de comunicación muy importante con los demás, y por cierto la vinculación viene a partir de tratar de sacar muchos velos que muchos interesados les tienden a las cosas con la idea de que nunca se conozcan. Ese es el afán que uno tiene: de sacar esos velos, de trasparentar la situación de las cosas y que se sepa la verdad en definitiva, o intentar, llegar lo más cerca posible de la verdad. Esa es la historia.


La plaza de Tiananmen, en China; primera experiencia

“Quizás por que fue la primera vez que me toco salir a mi me impresiono mucho los acontecimientos de Tiananmen que en un lapso muy corto de tiempo, en apenas 40 minutos, fueron asesinadas unas cinco mil personas en la plaza mas grande del mundo. Para que te des una idea, la plaza de Tiananmen es un lugar donde caben un millón de personas, es la plaza más grande del mundo. Allí desde el mes de marzo a mayo de 1989 hubo unas protestas de estudiantes y después de trabajadores que demandaban cierta apertura al régimen del Partido Comunista chino y fueron reprimidos violentamente por el ejercito Rojo y esto no se hizo a escondidas, se hizo delante de todos los medios porque coincidía con que el entonces Secretario General del Partido Comunista soviético Mijail Gorbachov viajaba a Pekín y bueno, no pudo llegar por los acontecimientos que había allí. Al día de hoy no se sabe a ciencia cierta y es muy posible que nunca se sepa cuanta cantidad de gente fue asesinada y yo que era la primera vez que me tocaba salir a una situación de estas estuve muy arropado por otros colegas que ya tenían mucha experiencia.

El vínculo con Argentina y con la región

El vínculo de Bermúdez con Argentina comenzó con una radio rosarina donde trabajaba Reinaldo Sietecase, reconocido periodista nacional, aunque la primera vez que vino fue en 1995, en ocasión de la cumbre de presidentes iberoamericanos en Bariloche.
Luego vino un vínculo profesional con el diario Página 12, viajes a Ferias del Libro hasta que, en el año 2000, comenzó a publicar notas de investigación en el diario Río Negro y el presente lo ubica en Río Colorado. Los sábados de 10 a 12 conduce “Eleuthera” por Radio Nacional Viedma.
El primero en intentar remontar el río fue Basilio Villarino

La navegación en el río Negro, parte de la historia menos contada

///// Por María Eugenia Mauna /////

El primero en recorrer el río Negro en su totalidad fue el teniente Eduardo O’Connor, en 1883. Antes hubo otros cinco intentos fallidos. La creación de la escuadrilla del río Negro. La privatización del servicio y su desaparición a fines del siglo XIX.


Está científicamente comprobado que las características físicas del Río Negro no favorecieron a la navegación y obstruyeron su desarrollo.
Quienes saben del tema afirman que algunos factores negativos que interrumpieron la navegación estaban directamente relacionados con la naturaleza del río, sin que la voluntad y las técnicas humanas hayan podido superarlos.

Desde Huilliches quisimos conocer quienes fueron los iniciadores de la navegación del río Negro, y que pasó con la escuadrilla de vaporcitos que recorrieron a lo largo y ancho de nuestro río.

Para ello buscamos al Licenciado en Historia Héctor Rey, quien realizó una valiosa recopilación de datos acerca de la temática.

La historia comienzo con Basilio Villarino, quien con agallas trató mediante todos lo medios de demostrar que si bien el río era dificultoso para la actividad su navegación no era imposible remontando sus corrientes en 1782 y 1783, llegando un poco más arriba de la confluencia del Limay con Collon Cura.

El mismo método agotador fue utilizado por Nicolás Descalzi, en apoyo a la campaña al desierto del General Roca, en 1833, pero la recorrida resultaba cada vez más dificultosa por las malas condiciones físicas que presenta el río Negro, por lo cual muchos se rindieron antes de emprender el viaje y nunca se terminaba de reconocer el río en su totalidad.

Años más tarde, precisamente en 1869, el gobierno recomienda que otro de de los vapores emprenda la aventura de reconocimiento. Esta vez la suerte le tocó al denominado “Vapor Transporte”, capitaneado por el oficial de marina Ceferino Ramírez, debiendo detenerse por circunstancias técnicas en el extremo oriental de Choele Choel.

La misma suerte corrió el vapor “Itapirú” que en un recorrido accidentado no superando el trayecto de Ramírez y posteriormente el periplo del comandante Enrique Howard, llegó hasta la altura de la travesía de Chichinales.

Independientemente que desde 1880 comenzara a prestar servicios la escuadrilla del río Negro, no se puede dejar de mencionar los importantes viajes del Teniente Coronel Erasmo Obligado, quien alcanzó y superó el punto al que había llegado Villarino 98 años antes.

Este jefe realizo tres viajes en demanda del Nahuel Huapi y en apoyo a las campañas militares del Coronel Villegas pero, a pesar de sus heroicos esfuerzos, no pudo lograr su objetivo. Tal honor correspondería al Teniente Eduardo O’Connor en diciembre de 1883.

Escuadrilla del río Negro

La escuadrilla estaba formada por el vapor “Rio Negro”, el Transporte “Choele Choel” y el transporte “Rio Limay”, entre otros.

Todos ellos hacían el recorrido entre General Roca y Carmen de Patagones que también sirvieron a objetivos científicos, especialmente para la exploración del río.

Durante la histórica campaña al desierto, la escuadrilla brindó servicio a los militares de la flamante “Línea del río Negro” y de la misma manera en 1885 comenzar a atender las necesidades civiles, esencialmente a los requerimientos de las viejas poblaciones de San Javier, Guardia Mitre, General Conesa, Choele Choel y General Roca, entre tantas.

La empresa perteneciente al Estado iba creciendo en cuando a calidad del servicio aunque no en cuestiones económicas, dado que el costo de la manutención del vapor era sumamente elevado, provocando perdidas en lo ingresos. Esto fue decayendo cada vez más al punto de tentar por completo a las empresas privadas que deseaban obtener el servicio.

Dada la grave crisis económica que hacia 1890 envolvía al país se decide de pronto eliminar el servicio de la escuadrilla a fin de alivianar el deficitario presupuesto nacional.

Esto se decidió en acuerdo de Ministros y el hecho se conoció el 1º de abril, cuando el jefe de la escuadrilla de Patagones recibió un telegrama ordenándole dar de baja al personal y poner todo el material bajo custodia del Auxiliar de Marina.

Seguidamente, el Gobierno desestimó una oferta de compra de toda la escuadrilla, pero acepto otra oferta de arrendamiento por seis años a una empresa de navegación por vapor en el río Negro.

La transferencia se llevo a cabo a fines de junio del año 1890 y muy probablemente el viaje realizado a General Roca por el río Negro a fines de agosto de ese año haya sido el primero en manos privadas.

Los comienzos de la empresa privada fueron en su gran mayoría exitosos, pero también sufrieron los desgastes del río y tratando de mantener la regularidad y la rapidez se generaban gastos en las reparaciones de los vapores que comenzaron a detonar en crisis económica.

Pero no fue solo lo económico lo que provoco que el beneficiario original de la empresa transfiriera sus derechos a Julio Patiño, en el año 1892.

Por entonces el servicio padecía de graves fallas en cuanto a material flotante y desorden administrativo, lo que provoco un revuelo en la prensa con duras críticas a las autoridades nacionales.

Los escritos revelan que en 1894 una comisión inspectora de la Marina se encontró con un notable “desorden administrativo y en estado desastroso los buques y El Río Negro fue amarrado en la costa del Carmen de Patagones, totalmente desecho con sus calderas en muy mal estado.

Y así “La Escuadrilla Del Río Negro”, dejó de funcionar por dos largos años, provocando muchos más gastos que ganancias tanto a las dos empresas privadas que a lo largo de la historia obtuvieron sus servicios como así también al propio estado, quien no pudo mantener los costos y según atestiguan muchos dejo de brindar sus servicios más por la voluntad humana que por la propia naturaleza del río Negro.

En 1897 se vio nuevamente a La Escuadrilla en aguas rionegrinas pero esta vez en manos de la Marina parte que contaremos en otra oportunidad, cuando abordemos esa no menos importante parte de la historia de la navegación por el río Negro.

jueves, 25 de junio de 2009

Caso Verónica Díaz

Más de cuatro años sin justicia

La causa de la joven que murió víctima de del Yectafer adulterado está en manos de la Justicia Federal y forma parte de 63 expedientes en los que se investiga la mafia de los medicamentos. La familia sigue luchando por poner un manto de luz a la muerte de su hija.

///// Por Lorena Suárez /////

La sociedad y los medios tendemos a dejar atrás, tanto en la cobertura mediática como en la vida misma, los casos de asesinatos tras un tiempo determinado. A pesar de que los hechos no se resuelvan, con el paso del tiempo, dejan de ser noticia. Entonces queda únicamente la lucha de la familia, que a pesar de ese olvido y abandono colectivo no baja los brazos en busca de justicia, para que esto no vuelva a pasar, defendiendo sus derechos y los nuestros.

Pasaron cuatro años y medio desde la muerte de Verónica Díaz, víctima de un envenenamiento y una presunta mala praxis, del tráfico de medicamentos y del negocio de la salud.

Desde entonces la familia espera día a día el llamado de su abogado que le informe la fecha del juicio oral que podría condenar a las personas que asesinaron a su hija.
Como una forma de romper con esta costumbre tan argentina de olvido y abandono, le proponemos hacer un recorrido por una causa aún no esclarecida. Un caso paradigmático en la salud rionegrina: el caso Verónica Díaz.

Los hechos
Verónica Díaz falleció el 23 de diciembre de 2004, tras cinco días de agonía. Había recibido una inyección de hierro cuyo nombre comercial era Yectafer, en el hospital Artémides Zatti de Viedma. El medicamento le había sido recetado luego de detectársele una anemia. Días después moría en el hospital Eva Perón, en la localidad de San Martín, provincia de Buenos Aires.

Luego de las investigaciones y pruebas de laboratorio se descubrió que las dosis de hierro eran adulteradas por lo que Santiago Gavazza, propietario de la droguería que vendió el medicamento al hospital Artémides Zatti, y el director del centro de salud, José Pacayut, quedaron procesados por la compra del Yectafer que provocó la muerte de la joven. Sin embargo y a pesar de tener muchas pruebas, la Justicia Federal no oficializó todavía el inicio del juicio oral.

Entre la esperanza y la desesperanza, Nicolás y Graciela Díaz, padres de Verónica, nos contaron la situación de la causa, el abandono de la sociedad, las falencias de la salud pública y su lucha para sentar precedentes.

Respecto de la situación de la causa, Nicolás explicó que “está bien encaminada pero se ha retraído un poco porque se agregaron dos casos nuevos. Teníamos previsto el juicio oral para fines de éste mes, pero no sale por estas causas”.
El padre de la joven fallecida contó que en diciembre pasado el juez federal, Norberto Oyarbide, les manifestó que en junio de este año se concretaría el juicio oral. Sin embargo semanas atrás una nueva noticia daba cuenta que la instancia judicial se postergó tras la aparición de dos nuevas muertes a causa del Yectafer del mismo lote que el aplicado a Verónica.

La familia no inició causa a los profesionales que atendieron a Verónica desde su descompensación, a pesar que, según ellos, hubo una mala atención.

Nicolás Díaz explicó que “nosotros no hicimos ninguna denuncia contra los doctores que la atendieron a Verónica en Viedma, así que contra ellos no hay nada iniciado, a pesar que se quedaron un montón con la atención. Para mí ese fue un error de parte nuestra, porque de todos los médicos que la atendieron a Verónica solamente una doctora fue la que la atendió como corresponde y la derivó a Buenos Aires”.

Actualmente hay dos causas paralelas; por un lado se investiga cómo y porqué fue la compra del director del hospital Zatti, José Pacayut, a Gavazza, y las causas que provocaron la muerte de Verónica Díaz.

Ambos fueron procesados por la Justicia de Río Negro y después absueltos. Desde hace aproximadamente un año la Justicia Federal los procesó nuevamente, con la intervención del juez Norberto Oyarbide

El corto proceso del veneno
Graciela Díaz, madre de Verónica, contó paso a paso el doloroso proceso sufrido por su hija desde la aplicación del Yectafer adulterado hasta su derivación a Buenos Aires, ya con su aparato hepático inutilizado.

“Ella empezó el tratamiento con cuatro ampollas, que venían de otra partida, porque le habían detectado una anemia fuerte. En las últimas aplicaciones ella no quería porque primero nos dieron unas pipetas y al terminarse esas fuimos al hospital a buscar otras, que eran diferentes a las primeras. Verónica se dio cuenta, pero como se sentía cansada por la anemia decidió ponérselas igual”, contó Graciela.

Ese día acompañó a Verónica a la sala periférica del barrio y después se fue al trabajo. Horas más tarde su hija mayor la llamó para decirle que Verónica estaba llorando por que le dolía todo el cuerpo por la inyección que se había colocado y que estaba descompuesta. La joven ya no podía caminar y le dolía mucho el estómago.

“Volví a mi casa –relató Graciela- y la llevamos a la salita; cuando llegamos, los médicos no sabían por qué le había hecho mal la inyección. Para esto ella ya tenía vómitos, yo me di cuenta que no era un vómito normal y les dije que eso había sido por la inyección”.

Los médicos diagnosticaron un ataque al hígado, sin tener en cuenta la aplicación de Yectafer y le inyectaron un corticoide para cortar el efecto de la inyección. Pero Verónica continuaba descompuesta por lo que su familia decidió llevarla al hospital.
Ya en el centro de salud de la calle Rivadavia, a Verónica le pusieron un suero, con medicamentos para la descompostura y durmió toda la tarde.
“No podíamos despertarla –recuerda su madre-, y cuando se despertó me preguntó dónde estaba porque ya había perdido el conocimiento. Ahí me contó todo lo que había sentido con la inyección; me decía que sentía que se le quemaban las tripas, pero que ya se sentía mejor. Entonces le sacaron el suero y la mandaron a la casa, pero a la tarde se sentía mal de nuevo. Al otro día volvimos al hospital, donde tardaron un montón en atenderla hasta que se desmayó con vómitos y pérdida de conocimiento, y recién ahí empezaron a estudiarla por todos lados”.

Graciela continúa son su relato, como si los hechos hubieran sucedido ayer: “Ya veía yo que a mi hijita le pasaba algo grave. Se pusieron a investigarla toda, y a tratar de sacarle sangre porque no le podían extraer de ninguna vena. En eso llega el médico que le había recetado el inyectable en la salita y me dice ‘sabe que señora, con ella ya son nueve chicas que vienen descompuestas por el tema del Yectafer, estamos desconfiando de este medicamento, así que tráigame todas las ampollas que tenga en su casa porque tenemos que hacer algo con esto’. Yo le dije que no, que ellos tendrían dosis para investigar y que esas ampollas no se las iba a entregar. Después de eso nos dijeron que las funciones hepáticas estaban anuladas y que debíamos trasladarla a Buenos Aires para realizarle un transplante, y el resto ya todos lo conocen”.

El negocio de los medicamentos
Desde hace más de 10 años la Justicia Federal lleva investigando unos 550 casos de robo, adulteración o falsificación de medicamentos.
En esta investigación, llevada adelante por el juez Norberto Oyarbide y que cuenta con un expediente de 63 cuerpos, se deduce que la causa Yectafer demuestra con claridad los manejos de la mafia del sector: cada eslabón de la cadena funcionaba por separado. Unos se ocupaban de la fabricación y el envasado del medicamento, otros lo comercializaban a una primera empresa y otros los vendían a distintas droguerías y farmacias.

En la actualidad los medios nacionales hablan de la causa de tráfico de efedrina, pero todos están unidos a la mafia de los medicamentos robados o adulterados que responden a las exigencias del mercado.

Sobre esto Nicolás Díaz contó que “cuando nosotros fuimos a ver al Juez Oyarbide, él nos dijo que se había presentado el abogado de Forza a decir que quería declarar sobre el tráfico de drogas y después nos quedamos helados cuando vimos a los dos o tres días que Forza había sido asesinado”.

En la caso de Verónica Díaz se investigan las causas de la muerte y la compra que José Pacayut le hace a la empresa Gavazza, a pesar de la no autorización por parte de la Provincia, de que ésta suministre medicamentos. Sin embargo, esta es solo una pequeña parte de una investigación en la que se ven involucrados: policías, políticos, falsificadores, traficantes y proveedores.

A pesar de la desesperanza, la lucha
A cuatro años y medio y criando otros cinco hijos, Nicolás duda con el esclarecimiento total del hecho: “Yo tengo mis dudas si en algún momento se pueda esclarecer, pero por ahí pienso que la justicia es lenta pero que puede llegar. Porque ellos tienen todos los elementos, no creo que vayan a querer que esto se diluya. Pero después pasan cosas como que el hombre que fabricaba estos medicamentos en Buenos Aires, que tenía el laboratorio en un cuarto del fondo de su casa, y en las declaraciones su mujer dijo que no sabía nada de este negocio. ¿Cómo no va a saber si estaba en el fondo de la casa? Sin embargo la mujer fue absuelta por falta de mérito, y eso nos desmoraliza”.

Cabe mencionar que la esposa del propietario del laboratorio Interdog, que fabricaba las inyecciones de hierro adulterado "Yectafer", se quitó la vida en un extraño hecho. La mujer había sido imputada en la causa pero luego fue absuelta por falta de mérito. Alicia Panatti se arrojó a las vías del tren el 15 de marzo de 2008.

La postura de Graciela es un poco más pesimista: “A nosotros nos dijeron que en mayo se iba a comenzar con el juicio oral y ahora nos salieron con que se posterga. A fin de año va a ser otro año que mi hija falleció y es como que nos dan expectativas para conformarnos a nosotros, pero no avanza; hace tres años que la causa está estancada. A veces siento que no estoy haciendo nada para esclarecer el caso de Verónica, pero qué vamos a hacer si desde la justicia nos dice que está todo encaminado. Yo me pregunto todos los días si se va a ser justicia por mi hija”.

Vacío Legal
En referencia a los otros ocho casos de aplicación de Yectafer trucho que se registraron en Río Negro, de los cuales ninguno derivó en una muerte, Nicolás explicó que “en estos casos no hay condena; tiene que haber una muerte para que se empiece a investigar, para caratularlo como envenenamiento. Nosotros estuvimos con el ministro de Salud, Ginés García en ese momento, y él nos decía que hay un vacío legal en el tráfico de medicamentos. No condenan las secuelas que quedaron en otras personas por la aplicación del medicamento trucho”.

Los últimos casos se comenzaron a investigar a partir de que la Causa de Verónica Díaz se hizo pública en los medios nacionales, porque hasta ese momento no se sabían los motivos de la muerte.

Los reclamos de las marchas
Durante tres años, la familia y amigos de Verónica, realizaban marchas reclamando por justicia y mejor atención en el hospital, pero el paso de la causa a la Justicia Federal, el poco acompañamiento y en algunos casos el rechazo a las manifestaciones hicieron que las mismas se fueran diluyendo.

En este aspecto, el papá de Verónica cuenta que “nosotros en las marchas reclamábamos mejor atención en el hospital y control de los medicamentos; incluso había gente que nos pedía que los acompañemos al hospital porque no los atendían. Yo no sabía que hacer porque no quería que me digan que estaba lucrando con la muerte de mi hija.

Defendíamos al hospital porque lo necesitamos al igual que toda la población, pero yo sólo no puedo. Luego dejamos de hacer marchas acá porque la causa pasó a la Justicia Federal, pero en su momento también reclamábamos por la atención, porque ellos están lucrando con la salud nuestra, con las derivaciones. Además se nota la diferenciación en la atención y eso no es así, nos tienen que atender a todos por igual, seamos morochos o rubios”.

En relación al acompañamiento de la gente, Graciela contó que “nosotros íbamos a las marchas a pedir que tengamos un sistema de salud digno, pero hicimos durante tres años las marchas y la gente no nos acompañaba. O no entendían el mensaje o pensarían ‘que luchen ellos si total nosotros estamos bien’. La sociedad enseguida te trata como si vos querés lucrar con la pérdida de tu hijo, sin saber que nadie está exento de que le pase algo así y que en realidad nosotros lo que buscamos es que no le vuelva a pasar a nadie, ni de mi familia ni de la familia de otra persona”.

Con lágrimas en los ojos, Graciela contó que “cuando nosotros íbamos por la calle (con las marchas) había señoras grandes que decían ‘ya andan estos jodiendo en la calle’ ¡y nosotros escuchábamos! Yo me quedaba mirándolas y pensaba que esa mujer tenía que ser mamá y sin embargo no le importaba nuestro dolor”.

Nicolás agrega que “en otra oportunidad estábamos haciendo una marcha y pasó un auto que casi nos atropella y el conductor nos miraba mal. Nuestros hijos nos decían indignados lo que decía la gente y nos dijeron, ‘no hagamos más marchas que a la gente le molesta que estemos en la calle’. Pero si a ellos les pasara, les gustaría que todos los acompañen”.

Como cierre de una extensa y dura charla, Nicolás Díaz dice: “Yo lo único que quiero es que se haga justicia, con la impotencia de decir, ‘por qué me pasó a mí’ y después ponerme a pensar y decirme, ‘¿Y por qué no yo?’ y eso nos da la fuerza, porque no somos los únicos que hemos perdido un hijo”.

El, vos, yo, ellos, nosotros…


Desmonte: ¿quién se hace cargo?

La exterminación indiscriminada de la flora, la falta de lluvias y de legislación son algunos de los factores que conducen a la región a una desertificación. La impronta de una mayor producción sin pensar a futuro y una visión inmediata conducen a una cruda realidad. Causas y consecuencias de una panacea productiva. ¿Quién se hace cargo?


////// Por Marcos Saldaña //////


Más allá de ser una región cautivante en extensión geográfica, con variedad climática y de recursos, la zona norte de la patagonia, esta atravesando por uno de los escenarios más difíciles de toda la historia, comparada con la de 1962.


Una extensa sequía azota la región, causada por la intervención del hombre en el medio ambiente lo que conlleva un aumento considerado de la temperatura y una desertificación prolongada.


Lo cierto es que este escenario esta presente, no sólo en esta zona, sino en varios puntos del país. Ahora ¿quién se hace cargo de ello? Unos dicen que es culpa del clima, otros la falta de legislación que controle los desmontes, otros la mala utilización de los suelos y otros quien sabe qué.
En estos casos las responsabilidades empiezan a recaer sobre diversos sectores, como ocurre de costumbre, pero ¿quiénes son realmente los responsables?.
Esa es una respuesta que intentaremos descifrar o al menos alcanzar.


Este proceso de desmonte se viene dando desde hace varios años en las zonas regionales, puesto que la producción es el pilar de la economía y el “desarrollo”.
Ello sin dudas es la excusa para generar más siembras, más cosechas y más entrada de dinero, que tal vez, en su momento, dio resultado. Pero la realidad hoy por hoy lo demuestra claramente, y por eso no se puede negar que lo que fue un auge económico hoy es un dolor de cabeza para muchos.


“Esto no es nada del otro mundo”, dijo Pedro, ex peón de campo y actual albañil. “El patrón que yo tenía ha desmontado casi por completo su campo, se salvaron los canteros que tenía afuera de su casa”, contó entre risas.
“Yo trabajé casi toda mi vida

en el campo, y cuando él desmontó el suyo, tuvimos mucho trabajo porque era buena la cosecha, pero ahora estoy sin empleo desde hace dos años y pico porque no llueve; esta todo seco, no hay pastos, no quedó nada”, afirmó, y con tono de pena concluyó: “No se para que tanto han desmontado si ahora eso no sirve de nada”.

“Ahora estoy sin empleo desde hace dos años y pico porque no llueve, esta todo seco, no hay pastos, no quedó nada” (Pedro, ex peón de campo).

No soy yo, sos vos…

La falta de lluvias, consecuencia de dicho fenómeno de exterminio de flora, esta llevando a una desertificación y desgaste de los suelos. A ello se le suman los vientos que arrasan con las propiedades fértiles de la tierra generando medanos de arena en los campos.

Esta situación no sólo afecta la producción sino además al desarrollo demográfico y el clima.
El desmonte constante es un problema complejo que ya ha ocupado el centro de la polémica, tanto en el ámbito legislativo como productivo. El fuerte impacto ambiental ya se empieza a notar con los cambios en el aspecto geográfico.

Con sólo recorrer las rutas del sudoeste bonaerense y rionegrino nos damos cuenta a simple vista de estos cambios, con paisajes alarmantes. Pero la realidad se encrudece aún más en cada una de las extensiones de los campos, donde ya no se ven arbustos y sí arena por doquier.

Las responsabilidades cruzadas pueden graficarse en dos frases: una lanzada por un productor que dijo: “La sequía y las políticas equivocadas dejaron maltrecho al productor”, y otra dicha por un funcionario que aseguraba que “los productores arrasaron con un gran porcentaje de monte”.

La fiebre del desmonte en Patagones

El proceso de degradación del monte nativo y las prácticas de sembrado en zonas inadaptadas para determinados cultivos en el Partido de Patagones no es actual, sino que se viene dando progresivamente con la estabilización de la agricultura y la ganadería como ejes del desarrollo económico y social.

En este contexto, de desmonte y sequía, de un total aproximado de 1, 2 millones de hectáreas que hay en todo el Partido de Patagones, poco más de 500 mil están afectadas, número que irá aumentando con el correr de los meses.

Datos recabados de un informe realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria - INTA – demuestran un aumento en la pérdida del monte nativo. Ya en 1975 sólo se registraba un 65 por ciento de monte natural. En 1987, quedaba un total aproximado de un 53 por ciento. En tanto, en ese transcurso, hasta el año 1999 sólo se registró un 9 por ciento menos de monte, es decir que en esa época quedaba sólo un 44 por ciento, mientras que en el año 2004 ya se registraba menos del 40 y en 2007 sólo un 32 por ciento de monte nativo.

Actualmente ese porcentaje es alarmante, puesto que en la actualidad sólo queda menos del 30 por ciento de monte nativo; el resto fue exterminado para la producción agrícola y ganadera.

A este desmonte desmedido se le agrega la degradación de los suelos, que van perdiendo sus propiedades fértiles a causa de la saturación de cultivos y la erosión eólica que arrastra todo a su paso y desertifica los suelos.

Datos que alarman
· En Nuestro país se pierden 821 hectáreas de monte y bosque nativo por día.
· Registra una tasa de deforestación 6 veces mayor que la del promedio mundial.
· Entre el 2004 y el 2006 el fenómeno del desmonte creció más del 40 por ciento, respecto del período de 1998 a 2002.
· La tala indiscriminada terminó con más de 1 millón de hectáreas (la mayoría de ellas ahora son fuente de producción sojera).
· La venta de plaguicidas aumentó considerablemente en los últimos años.
· A ello se le suman, los contundentes cambios climáticos y la aparición de plagas.
· En la provincia de Río Negro, se duplico la superficie desmontada en tan sólo 6 años.
Nota de Opinion
Una mano en contra

No es un castigo de Dios ni tampoco una ocasión de la naturaleza, sino que se trata nada más ni nada menos que de la intervención del hombre en el ambiente.
Algo claro, que recién hoy se ve, pero que por décadas no ha sido visto como una amenaza para la naturaleza, sino más bien como un avance tecnológico y desarrollista.
A ello se le suma el impulso del sistema capitalista que apunta al desarrollo de algunos sectores, y desgraciadamente el no desarrollo y exclusión de otros.
Las nuevas pestes, las sequías, los terremotos, las inundaciones, los cambios drásticos de la temperatura, son las consecuencias de la mano del hombre.
En este caso, el desmonte configura un daño casi irreversible en la naturaleza. Cuando no se respetan los patrones y condiciones naturales, es decir cuando no se vuelve a forestar, los cambios son rotundos y prolongados.
Ahora bien, esa visión a corto plazo de quienes pensaron y aún lo hacen, en generar más producción y ganar más dinero generando más tierras explotables y quitando monte nativo, es ahora devastada por sus propias intervenciones en el medio natural y un dolor de cabeza diario para muchos.
¿Qué se puede hacer ahora? ¿Esperar que la madre naturaleza traiga consigo lluvias torrenciales? Más bien, deberíamos empezar, aunque sea en parte, a generar una conciencia colectiva de medio ambiente, pensando a largo plazo y cambiando esa visión mezquina y la impronta de generar mayores ingresos.


FOTOS: Evangelina Martínez




Sin nada

Y...sin más que decir, ella se quedó tambaleante ante su figura, que derramaba infidelidad. El no sabia que lo había hecho sin querer, nadie sabia que el lo había hecho sin querer, pero en definitiva, todos sabían que el lo había hecho.

No sólo quedaron heridas abiertas que pronto fueron cerrando o quisieron cerrar, entre los hostiles pensamientos que él fundía en cada atardecer.

No sólo quedo enamorado de ella, sino que ahora no sabia como hacer para decírselo y hacerle entender lo que la amaba. Ya nadie le creería, ni ella, ni la tarde, ni luna que todas las noches él le regalaba.

Ya nadie podría ver a ese cuerpo infiel llegar por las noches y acariciar su cuerpo, sentir su calor, su aroma, comer un chocolate y fumar un cigarrillo junto a ella, entre las sabanas, entre las almohadas.

Ni mucho menos despertarse junto a ella, junto a su aroma, entre las sabanas, entre las almohadas, en su pequeña casa, con el calor de su cuerpo, y su cálida vos entredormida.

Pero el ya no podría regresar a sus brazos, salvo que ella así lo deseara. Él se tomó el atrevimiento de jugar mal, de tirar las cartas sobre la mesa y armar una mala partida.

Se tomo el tiempo de jugar mal, para luego quedarse solo y dormir entre sus sabanas, sin su aroma, sin su calor, sin su voz entredormida, fumando ese cigarrillo solo, que despedía soledad, tristeza y dolor.



ANÓNIMO

jueves, 11 de junio de 2009

Poemas, extractos de “Palabras Aladas” Cap. “de las palabras aladas con otros”

Laura Calfín

Una señora que junta cartones
En la calle clásica del pueblo
Prototipo de un linyera
Pero en versión femenina.
Una señora que quizás emigró,
Que llegó de su país
Y todavía no pudo aprender
Ni siquiera el idioma.
Una señora que junta cartones
A las tres de la tarde
Una señora, que ya no sonríe
Una señora, que no llora
Por dolor o alegría,
El dolor ya esta encarnado
En su piel sucia y cuarteada
La alegría… ¿Qué es la alegría?

Una señora junta cartones
Para su casa de cartón
Para su cama de cartón
Para las frazadas de cartón
Para el “calefactor” de cartón
Para su mesa de cartón
Las cortinas, las toallas…
Para los pañuelos de cartón
Para comer cartón
Y morirse en esos mismos cartones.

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Los pibes se fuman los sueños
Los pibes entregan sus sueños
Hay otros que no han aprendido a
soñar
la calle tatúa mentiras, verdades
en pieles con viento, con tierra
en mentes que graban violencia
que graban sin censurar, sin
cuestionar
de las baldosas se levantan las ventas
que quieren despertar ambiciones,
de las baldosas se desprenden
las lagrimas
que en ojos rojos luchan, pelean
por ser agua salada, por ser razón
libre
cenizas que recorren los aires
una madre que no quiere ser madre
un niño mal parido
un niño que no sabe que es niño
seres humanos sin derechos
humanos
palabras que no van a escribirse
porque no van a existir escuelas
que enseñen a escribirlas.
Por Lorena Suárez

Testigos mudos de una Gesta histórica

Banderas brasileras: trofeos defendidos por distintas generaciones


En reiteradas oportunidades el pueblo de Patagones se levantó en puebladas para defender aquellos elementos que les marcan la historia y la identidad. Estas banderas fueron defendidas, por representar una gesta de los propios ancestros, incluso ante altas autoridades militares que la reclamaban.

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Las dos banderas del Imperio de Brasil que se encuentran en la parroquia Nuestra Señora del Carmen son los máximos trofeos que Patagones guarda de la heroica Gesta del 7 de Marzo. Son dos de los siete estandartes de los cuales se apoderaron los héroes maragatos tras ganar la guerra que tuvo lugar en marzo de 1827 por la intención imperial de invadir estas tierras.
Sin embargo, estos estandartes, que forman parte de la historia de patagones, se conservan en la localidad gracias a las reiteradas puebladas que se sucedieron desde 1877 hasta 1987, ya que no sólo los gobiernos brasileros sino además el Estado Nacional intentó en reiteradas oportunidades hacerse de el más preciado trofeo patagonés.

Durante cincuenta años los estandartes permanecieron en Carmen de Patagones sin controversias, pero cincuenta años después, en 1877, la Inspección de Armas de Buenos Aires envió una orden al entonces comandante militar de Patagones, Liborio Bernal, sobre la inminente transferencia de los estandartes a las arcas nacionales, aunque este pedido no fue respondido por Bernal.


El tema fue retomado en 1896, cuando el ministerio de Gobierno de la Provincia envió una nota tratada en el Concejo Deliberante donde solicitaban que las banderas fueran enviadas al Museo Histórico Nacional, comenzando un conflicto por los estandartes que se extendió hasta 1904.
En cuanto a los argumentos del pedido, las autoridades aducían que el Museo Histórico Nacional era el único establecimiento destinado al depósito y conservación de todos los trofeos nacionales de guerra conquistados por las armas argentinas.


A pesar de los costos políticos, la municipalidad nunca cedió a este pedido, hasta que en 1904 el intendente Barbieri ordenó al cura párroco Mateo Valinotti la entrega de los estandartes.
El cura se negó rotundamente al pedido, argumentando que “el cura párroco es depositario y custodio de trofeos que constituyen el tesoro más preciado del pueblo de Patagones, considerando que los nativos y especialmente los descendientes de los héroes, no quieren privarse de las preciosas reliquias de sus mayores”.


En tanto la población había tomado especiales recaudos, ya que un grupo de vecinos se había complotado para apropiarse de manera oculta de las banderas en caso de que se hiciera efectivo el traslado de las mismas.


En adelante, se presentaron varios proyectos al Congreso de la Nación, tendientes a la restitución de las banderas, como la del senador Carlés en 1902 y 1908, de Alfredo Palacios en 1973 y 1975, con las firmas de Alvear, Juan B Justo, Carlés y De La Torre , entre otros.


En varias de estas oportunidades se solicitaba la devolución de los estandartes a la ya República de Brasil, ya que éste país tenía especial interés en recuperar sus estandartes a cambio de lo cual ofrecía importantes obras públicas para Patagones.


En una de las propuestas se ofrecía el asfalto de toda la localidad, pero la negativa de los vecinos fue rotunda.
El último y fallido intento de volver los estandartes imperiales a su país de origend se produjo en el año 1987, en pleno proyecto del ex presidente Raúl Alfonsín de traer la capital a Viedma, en momentos en que además estaba en muy buenas relaciones con su par brasilero, José Sarney.


En esa oportunidad el primer mandatario argentino, con la devolución de las banderas, buscaba intensificar las relaciones con el país vecino. Ya se había firmado por decreto la devolución de las banderas Paraguayas, por lo que los vecinos, una vez más, se levantaron decididos a defender los trofeos bélicos a como de lugar. Sin embargo durante la visita de Alfonsín no se hizo ninguna mención a las banderas.

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Según consta en los Apuntes históricos del Río Negro, de J.J. Biedma, siete fueron las banderas tomadas al invasor que los guerreros maragatos, siguiendo con la costumbre prusiana, desgajaron en tiras y ataron a las colas de los caballos para el ingreso triunfal a las calles de la aldea, en las últimas horas del mismo 7 de marzo de 1827.


Los siete estandartes fueron colocados en el altar de la capilla del Fuerte a ambos lados de la Virgen del Carmen, a quien los héroes de la gloriosa gesta reconocieron como aliada de las armas de la patria y protectora de sus familias.


En 1836 la capilla ya resultaba demasiado estrecha para el culto, y por ello se trasladó a una casa del vecino Bernardo Bartruille en el solar que hoy ocupa el Museo, frente al muelle.


Dos años más tarde la capilla se instaló en el recinto que Bartruille había fundado especialmente en otro solar de su propiedad sobre la actual calle Mitre. En la década del 1860 la capilla fue devastada por un incendio en el que al parecer se perdieron cinco de los siete estandartes.


Desde 1827, las banderas imperiales sólo habían merecido algunas elementales labores de zurcido. Pero en 1960, Emma Nozzi, directora del museo, secundada por el cura Enrique Monteverde y una comisión de vecinos, iniciaron las gestiones de restauración a fondo de los estandartes. Un reconocido restaurador junto a colaboradores locales realizó la ardua tarea durante el lapso de un mes.
Por Alejandro Azaroff

¿De qué sirven las reuniones de los Concejos Deliberantes de Viedma y Patagones?

Este 22 de abril se cumple un año desde aquella rúbrica del Concejo Deliberante de Patagones y el Cuerpo Legislativo de Viedma para trabajar en conjunto en busca de una mejor calidad de vida para los habitantes de las dos ciudades. Huilliches se propuso analizar qué fue lo que se concretó en un año de encuentros entre los ediles de ambas ciudades.

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La contaminación del río. La unificación del periodo de vacaciones de invierno. La proyección en carreras universitarias para la región a desarrollar en la UNRN. La unificación en la tarifa de taxis. La instalación de una planta de residuos domiciliarios en Patagones. La diversión nocturna en las dos ciudades y el control de seguridad en las noches. Las economías regionales y el turismo de la región. La propuesta de un boleto universitario a pedido de jóvenes de ambas ciudades: estos fueron algunos de los principales ejes con los que se manejaron los concejales de ambos cuerpos durante un año. La pregunta entonces es: ¿qué es lo que se resolvió de todo este temario, en donde hubo reuniones, debates y comisiones que se formaron?.

Desde un principio, los ediles sabían que unificar criterios en base a una solución en común para los problemas de las ciudades iba a ser complejo, ya que los Concejos Deliberantes se rigen con diferentes estructuras provinciales y es la primera cuestión que traba todo tipo de posibilidades.
Durante los encuentros se debatió y proyectó en diferentes cuestiones sobre los diferentes temas abordados. El punto es que nunca se pudo ir más allá de ese lugar y de esa situación: del debate, de la reorganización y de las proyecciones que nunca se concretan en un plano material.

Todo queda en reuniones en las que se comenta las posibilidades de concretar soluciones, pero no se ejecutan las ordenanzas necesarias para hacer efectivas esas cuestiones.
A continuación algunos ejemplos:

La contaminación del río Negro

Se reunió a un grupo de personas que se denominan autoconvocados por la sanidad de los ríos Limay, Neuquén y Negro. Se pidieron informes a la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), se espera realizar una próxima reunión para seguir debatiendo sobre el tema.
La planta de tratamiento de residuos domiciliarios
Se analizó como posibilidad la instalación de una planta de tratamiento de residuos domiciliarios en Carmen de Patagones para darle un proceso a la basura de las dos ciudades. Se sigue analizando. Hay una ley que prohíbe el traslado de basura de una provincia a la otra.

La unificación del periodo vacacional
Fue uno de los temas de la última reunión, donde se habló sobre la unificación del periodo vacacional de invierno en ambas ciudades. Es necesario conseguir el permiso de parte de ambos ministerios de Educación de las dos provincias, quienes justifican las diferencias diciendo que es por un tema de seguridad vial, según explicó la concejal maragata Carmen Amico.

Proyección en carreras universitarias

Se realizaron tres pedidos por parte de los ediles de Patagones. Una licenciatura en Servicio Social, apuntar a la formación docente, y la posibilidad de los estudiantes de Patagones que cursan en el Instituto de Educación Física de acceder a una licenciatura. Las carreras comenzaron, hay que esperar resultados en el ámbito universitario.

Unificación en la tarifa de transporte

Fue el único tema en el que hubo celeridad en cuanto a la ejecución y las reuniones realizadas. Sobre fines de diciembre se decretó el aumento de un 17 % de la tarifa de taxis dando respuesta a un grupo de empresarios que exigía medidas. Lo mismo ocurrió con la empresa de colectivos. Cobran un pasaje de dos pesos por un servicio que en muchos aspectos no lo vale.

Boleto universitario

Fue el pedido de jóvenes de las dos ciudades para poder disminuir el gasto de traslado de una provincia a la otra. El pedido fue escuchado, presentado en la comisión de educación y archivado el expediente en algún cajón. Este año los estudiantes finalizarán la carrera y todavía no hay respuestas, al igual que los universitarios del Comahue.

Economías regionales y turismo

Conformaron una comisión de trabajo que se abocó a los temas de riego en la zona de secano, tarifa patagonica para combustible y las famosas retenciones de las que hablo todo el mundo. Los ediles no podían no hablar de los temas, cuestión de la que sólo se hablo y no se ejecutó ninguna solución.

Como colofón sólo resta saber si este año seguirán realizando las reuniones en las que solucionaran los problemas desde una silla y entre cuatro paredes, o se dispondrán a legislar para tratar de avanzar en algunos de los tantos temas en común que tienen las dos ciudades.
Por ahora lo único que hay son palabras, fotos y firmas de acuerdo en cada 22 de abril.
















Por Marcos Saldaña

Crisis en la región


Luego del crecimiento, la debacle


El contexto que trae aparejado la crisis mundial no escapa a la región y en esta edición intentamos hacer un análisis de los sectores más afectados y las medidas que se plantean para sobrellevar este fenómeno.
Medidas anticrisis por sectores y según sus magnitudes.

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La caída de las principales economías a nivel mundial sin dudas influye en el resto de los países. En América Latina el gran golpe económico – financiero trae graves consecuencias en los sectores más vulnerables. Pequeñas y grandes empresas, economías regionales y los diferentes sectores y clases sociales atraviesan y viven las consecuencias de la crisis mundial.
Especialistas económicos aseguran que este fenómeno es más grande que la crisis de 1930 y que aún no ha llegado a su profundidad.

Hoy en el 2009, es otra la realidad y los efectos que causa.
Este marco económico no escapa a la comarca Patagones y Viedma, donde las consecuencias y secuelas se empiezan a sentir y propagar con mayor contundencia y continuidad.
Ante estos efectos, los gobiernos municipales de ambas ciudades confeccionaron una serie de medidas a fin de reducir el gasto público y ajustar otros.

Se vino el recorte


En medio de un torbellino que golpea y arrastra consecuencias intangibles, en el partido de Patagones se anunciaron medidas “estrictas” como congelamientos de vacantes, ejecuciones de obras públicas financiadas con fondos municipales, reducción del uso de telefonía celular y consumo de combustibles -exceptuando y garantizando salud y seguridad-, suspensión en la compra de mobiliarios como así también de viáticos, capacitaciones, y congresos, entre otras series de medidas que recortan el gasto dentro del estado municipal.


Por otra parte, en la ciudad de Viedma ocurre algo similar, principalmente medidas que fueron anunciadas oportunamente por el gobernador rionegrino Miguel Saiz, que abarca a la capital y el resto del territorio provincial.


Renegociación de contratos petroleros, restricciones en materia de contratos, viáticos, horas extras y telefonía celular son algunos de los ajustes que se implementan en la provincia de Río negro, aunque lo más fuerte y que seguramente traerá malestares, es la reducción de cargos y costos de gerenciamiento de programas y funciones del estado.


Estas medidas según dichos provenientes de ambos estados apuntan a afrontar y evitar en profundidad los efectos económicos – financieros ante la baja recaudación en las tasas locales y la caída en la coparticipación provincial, según el caso de Patagones.


Lo cierto es que ambos gobiernos perpetúan los reajustes de gastos públicos para enfrentar la crisis, algo complicado desde donde se lo mire.

Y por casa cómo andamos…


El espectro económico no tiene límites y los que sienten más estas consecuencias son los consumidores.
La clase baja, media y alta, todos dentro de la misma bolsa, aunque cada una lo vive de manera diferente.


Si bien hasta el momento no hubo un gran incremento en productos básicos, se pronostica que en pocos meses más, si la realidad sigue igual o incluso empeora, el consumidor va a sentir el peso.
“Si ahora estamos haciendo lo posible para sobrevivir y esto empeora pronto vamos a quedar sin nada. Yo ya tuve que mandar a mis tres hijos al comedor del barrio porque no puedo alimentarlos. Sólo hago changas y son pocas y no te quieren pagar mucho”, contó Mirtha con tono preocupado.


Ella vive con un bajo salario de un plan del Estado y no cuenta con un trabajo estable, por lo que su situación diaria es “complicada”.

Para desafiar la crisis


En el marco de las medidas anticrisis, la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, lanzó un nuevo plan para la redistribución del ingreso, disponiendo que las retenciones de la soja se coparticipen entre las provincias del país. En este aspecto, cada provincia recibirá un porcentaje de coparticipación sojera, según se designe, para luego ser bajado a cada uno de los Distritos que la componen para que sea invertido en obra pública e infraestructura.


En total se recaudan 6.520 millones de pesos a nivel nacional, de lo que un 30 por ciento será destinado a las provincias, mientras que el 70 por ciento restante será para la Nación.


Río Negro recibirá 159 millones de pesos de la masa coparticipable, de los que a Viedma le corresponden 4,7 millones y ese índice de coparticipación deberá ser destinado a obras de infraestructura.


Buenos Aires recibirá una cifra de 1.434 millones de pesos por lo que el partido de Patagones recibirá 2,7 millones de pesos que también serán destinados a obras de infraestructura, principalmente cloacas.

El comercio siente la caída


Si bien en los últimos meses la crisis ha ido invadiendo a los diversos sectores silenciosamente, el comercio es el que más siente sus efectos y consecuencias al registrarse una baja en el consumo.
Este fenómeno golpea a todos los sectores, tanto grandes como pequeños, ya que el consumidor tiene sus preferencias al momento de pararse frente a una góndola o al momento de elegir qué comprar y que no.

Esto se debe a que, si bien algunos productos no han aumentado mucho su precio, el impacto se siente en otras cuestiones como los impuestos y el ajuste en los salarios, lo que influye directamente en el consumo y en los ingresos del sector comerciante tras las bajas en las ventas.

Empleo: cara o seca


Si bien en el contexto de esta crisis que se ha evidenciado en todos los niveles, Patagones escapa a esta realidad. El empleo es el motor de toda economía, ya que a través de los salarios se genera el consumo y este el movimiento de capitales, por ello cuando se pone en riesgo el empleo, también lo esta la economía, aunque muchas veces sea una cuestión recíproca.


Desde la delegación que el Ministerio de Trabajo bonaerense tiene en la ciudad de Carmen de Patagones, se ha informado que los porcentajes que se manejan mensualmente respecto al desempleo no distan mucho de lo que venía aconteciendo meses atrás cuando la economía se mostraba un tanto más estable, aunque si se percibieron indicios respecto al crecimiento del trabajo en negro en épocas de crisis, ya que los empleadores no quieren correr el riesgo de invertir en mano de obra, lo que implica un gasto fijo mensual garantizando el trabajo en blanco con todo lo que ello implica.


Es por ello que desde el Ministerio de Trabajo se combate permanentemente esta cuestión, aunque no siempre se llegue a todos los sectores.


Esto no sólo se registra en Patagones, sino que en Viedma estos porcentajes son aún más elevados, ya que por su alta demografía y la gran demanda laboral los números crecen.
Según datos referenciales de la Delegación del Trabajo en Patagones no se han registrado despidos masivos.

Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas

Parece ser que ante esta crisis internacional de carácter económica financiera cualquier receta extranjera es apta para sobrellevarla, aunque nunca se dejan de lado los tintes argentinizados y comarcanos.
El temblor que ha causado en las grandes bolsas de economías fuertes de otros países se vive también en menor medida y con otro número de dinero en nuestra comarca donde todo pareciera estar en un molesto “stand by” supeditado justamente a un eventual cambio de esa economía mundial.
Por María Eugenia Mauna
Pintora local

María “Piti” Suárez: “De concientizar también se trata el arte”



Según la real academia, el ser artista implica ejercitar alguna de las tantas bellas artes y es lo que Maria Suárez viene realizando desde hace ya más de diez años, asombrando a la Comarca Viedma y Patagones con sus pinturas y creando conciencia en la sociedad respecto de diversos temas que afectan a la misma y que Maria reproduce con sus obras de arte.

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Maria Suárez, más conocida en la Comarca como “Piti” nació en Capital Federal, vivió durante un largo lapso en La Matanza, provincia de Buenos Aires, hasta que su familia decidió trasladarse a Mar Del Plata donde paso su adolescencia.

“En mi casa siempre se decía: ‘hasta la adolescencia en casa, luego cada uno hacer su vida’, y así fue como se mudó a Buenos Aires donde no se llevaba muy bien con el ritmo de “la gran ciudad”. Más adelante junto a su bolso emprende nuevamente un camino en busca de un lugar mucho más tranquilo y así fue como una hermana la invitó a conocer Viedma. Luego de largos viajes decidó instalarse en la capital rionegrina “enamorada de la paz y sobre todo del bello río Negro”.

Huilliches: ¿Cómo nace el arte de la pintura en vos?

Piti: Empecé con la pintura de grande; hice varias carreras y las abandone, carreras como psicopedagogía en el C.U.R.Z.A. No me iba mal, pero había algo que no me llenaba, me sentía incompleta. Unos años más tarde me recibí en Magisterio en Artes Visuales y en el profesorado en escultura, en la Escuela de Arte Alcides Biagetti de Carmen de Patagones.

H: ¿Cómo fue ese camino?

Piti: En un primer momento estudié diseño pero me di cuenta que no era lo mío, sentía que había algo más. Siempre cuento que fue muy insólita mi llegada a la escuela de Arte ya que entre y no conocía a nadie; en realidad nadie de mi entorno estaba ligado con el arte, yo sola me metí en ese terreno. Es más, no se cuándo me inscribí a la carrera ni porque empezó todo, pero recuerdo que era una etapa bastante difícil en mi vida por problemas personales que me tenían bastante mal y encontré en el arte una tabla q me mantenía flotando en este gran océano.

H: Pero la pulsión del artista siempre estuvo dentro tuyo ¿Cuándo te diste cuenta de eso?

P: Cuando empezó toda la movida artística y me involucre en ella, algo en mi memoria resonó y comencé a recordar que de chica me encantaban los dibujos. Es más, en los grupos de estudio yo era siempre la encargada de hacer las láminas pero de eso me di cuenta con el tiempo. En un principio no tenía muy en claro qué quería hacer pero cuando tuve la posibilidad, elegí hacer lo que realmente me gustaba, e incluso tuve propuestas de trabajo muy buenas económicamente, pero no me bancaba la idea de permanecer encerrada miles de horas sentada frente a la computadora.

H: ¿Cuáles han sido tus presentaciones en la sociedad?

P: Siempre tengo una activa participación en muestras colectivas de diversos tipos. Durante varios años me he inclinado por participar en distintos proyectos relacionados con la concientización y prevención social en cuanto a problemáticas sociales. Hice, por ejemplo, unas muy lindas experiencias con el grupo de salud mental, con el grupo de violencia familiar y después con trabajadoras sexuales. Los talleres estaban orientados con trabajos muy generales, en donde se trabajaba desde distintos enfoques ya sean desde dibujos, fotos, pinturas y de más. Creo que desde el arte también se puede crear conciencia en un monto de aspectos; es una manera de comprometerse con la sociedad. Ultimamente estoy trabajando con figuras de nenes y la actual problemática social que pretende bajar la imputabilidad de los niños lo cual me parece aberrante que la idea este circulando en la sociedad, y que vecinos o gente que conozco apoyen la idea de matar a criaturas que solo son producto de una mala organización social.

La Salamandra, lugar de trabajo y encuentros

Ubicada en la vieja fábrica, debajo del viejo puente ferrocarretero que une Carmen de Patagones con Viedma, La Salamandra permite que se lleve a cabo el sueño de muchos jóvenes artistas de la Comarca que ansiaban un punto de encuentro y un espacio dedicado a la producción y realización de nuevas actividades relacionadas con la cultura y el arte.


Luego de limpiar y rehabilitar el lugar, este espacio se transformó para Piti y otros como ella en un “oasis creativo”.


“Solo nos queda poder instalar los baños para poder utilizar el lugar y ofrecer distintos talleres artísticos a la comunidad”, dijo María y agregó que “es un muy lindo lugar; seria importantísimo instalar rápido los baños para poder ofrecerle a los chicos un lugar de encuentro y en donde puedan realizar actividades y que lo tomen como propio sin tener que andar en las calles dando vueltas solos sin contención”.

“Desde el arte también se puede crear conciencia en un montón de aspectos, es una manera de comprometerse con la sociedad”.

miércoles, 3 de junio de 2009


Por Lorena Suárez

El riesgo de perder la memoria colectiva

Patrimonio Histórico: el dilema entre la preservación y las réplicas

Patagones, gracias a la perseverancia de los vecinos tradicionalistas, ha logrado mantener los edificios más antiguos y convertirlos en parte viviente de la historia. Viedma sin embargo perdió casi todas sus construcciones y hoy intenta recuperar lo poco que quedó en pié.

La demolición de parte del mítico edificio Bar Arte y las gestiones por recuperar las pocas construcciones antiguas en la vecina ciudad de Viedma, surgen como disparador del debate sobre la preservación de los espacios históricos que se sostienen en dos ciudades que fueran fundadas al mismo tiempo.

Mientras Viedma, con la vorágine del crecimiento y la modernidad, fue perdiendo poco a poco los edificios con historia que hoy intenta recuperar, Carmen de Patagones y su población más tradicionalista hizo de la historia y sus ancestros un estandarte que a más de 182 años las nuevas generaciones pueden disfrutar.

Si bien hay una gestión política en Carmen de Patagones que vela por la preservación de estos monumentos históricos, es cierto también que antes que existiera un área dedicada a esto, hubo vecinos que se preocuparon por la no extinción de estos lugares que en otra época fueron el puerto más importante de la Patagonia y hoy conforman el Poblado Histórico Nacional.

El trabajo para la preservación

La arquitecta Mónica Herrero, directora de Patrimonio Histórico de Patagones, en diálogo con Huilliches hizo un repaso por la importancia de las gestiones políticas en materia de Patrimonio, pero también se refirió al valor y la luz de los vecinos que defendieron a capa y espada los íconos de la historia maragata.

“La gente de Patagones hizo comisiones en algunos momentos para comprar edificios y evitar que sean devastados, y luego los donaban a la municipalidad o al museo. Emma Nozzi fue una de ellas, que formaba grupos de vecinos que tomaron la decisión de preservar estos espacios, para que pueda quedar como un bien de la comunidad”, explicó la funcionaria.

Además contó que “por la torre del Fuerte, fue la comunidad la que dijo ‘no’, cuando Roca manda a derrumbar el antiguo fuerte del Carmen. Los habitantes dijeron ‘no, guardemos algo’. Por suerte, el pueblo de Patagones en determinados momentos de su historia tuvo esa fortaleza de poder guardar, de otro modo hoy no sabríamos que ahí estaba el fuerte, quien nos iba a contar que ahí había estaba ese monumento; o si en el Cerro de la Caballada se hubiera hecho un barrio residencial, nadie podría haber subido para saber que desde allí hubo una gesta popular, porque no es el monolito lo que se declara, es el ámbito”.

¿Preservar o reconstruir?

A partir de la demolición de parte del edificio de Bar Arte, en el cual se construye una importante hostería, vecinos tradicionalistas abrieron la polémica a partir del permiso que la Municipalidad dio para poder reconstruir, alegando que nunca será lo mismo a pesar de replicar la fachada.

En este sentido, le consultamos a Mónica Herrero sobre la importancia de preservar los edificios a lo que nos manifestó que “antes la gente creía que en la propiedad privada podía hacer lo que quería pero ahora ya tiene conciencia, porque un bien como el Poblado Histórico está; hay una conciencia social con la Historia nacional, que hoy no se penaliza en nuestra justicia”.

“Vos estás deteriorando un bien que no es tu propiedad privada; cuando ya hay un interés nacional sobre eso, estás deteriorando un bien que no van a poder ver las generaciones futuras, que no van a saber sobre ese fragmento de la historia”, enfatizó.
Respecto de la diferencia entre la réplica y la preservación, la funcionaria explicó que “eso es lo que uno se tiene que preguntar día a día y es muy complejo el tema, porque obviamente a nadie le cabe dudas hoy que hay que mantener la torre del fuerte, el cerro de la caballada y otros íconos que hacen a la historia, pero en el caso del poblado, hay una cantidad de edificaciones que son de responsabilidad nacional, pero son propiedades privadas”.

“En el caso del antiguo Bar Arte es un caso paradigmático, porque era una propiedad privada en un sector relevante que es la manzana que mantenía la tipología original y que existió el deseo de un privado que le hace mucho bien a la comunidad, porque es una inversión importante”, explicó.

Y agregó que “el patrimonio sirve para la concientización de la identidad local, pero también es un bien cultural”, y que “si bien es importante que sea vendido y utilizado turísticamente, también es importante para que deje un capital para la comunidad.

Pero es muy complejo manejarte entre el bien privado. A esto si le agregas que es un aporte turístico en el poblado histórico… entonces, en este caso, se concedió determinados beneficios para que se demuela la vivienda al lado”.

Al ser consultada por las diferencias entre reconstruir y preservar, la arquitecta Herrero dijo que “nunca reconstruir exactamente es lo mismo que preservar, porque por más cuidadoso que seas, se pierde el espíritu de la construcción. De todas maneras es mejor que se reconstruya fidedignamente, como pasó con el museo porque era insalvable y es lo que esperamos que suceda con el ex Bar Arte”.

Finalizando, puntualizó que “lo importante es mantener los edificios en su estado original, pero en muchos casos nos juega en contra la inversión, como fue este caso, donde la estructura que hay que hacer para sostener lo que está endeble es mucho más costoso que la reconstrucción”.

Normativa que protege el Patrimonio maragato

Desde hace varias décadas el pueblo maragato, el gobierno local y distintos organismos e instituciones nacionales y provinciales han llevado múltiples acciones orientadas a la documentación, valorización, protección y conservación de sus valores arquitectónicos y urbanístico y en este aspecto hay una amplia normativa vigente en todos los niveles del estado:
- Decreto del Poder Ejecutivo provincial Nº 2141/86
- Decreto del poder Ejecutivo Provincial Nº 8578/86
- Ordenanza Municipal Nº 1571/87 de preservación
- Decreto Nº 887/02 del Poder Ejecutivo Municipal
- Ordenanza Municipal Nº 60/03
- Resolución Nº Resolución Nº 30/03 de la Secretaría de Turismo y Deporte bonaerense
- Decreto Nº 401/ 03 del poder Ejecutivo Nacional, que declara bien de “Interés Histórico Nacional” en calidad de “poblado histórico”.

domingo, 15 de marzo de 2009

Y dale con las preguntitas…

Siempre es lo mismo: cada año, desde principio de febrero y hasta bien entrado abril, el tema ineludible en Carmen de Patagones es la Fiesta del 7 de Marzo.
“¿Cuándo empieza? ¿Cuánto cobran la entrada? ¿Quién viene? ¿Quién la organiza?. Siempre lo mismo, siempre las mismas preguntas y discusiones en una sociedad que tampoco muta demasiado.
La información obvia, repetida y tamizada una y otra vez por los medios, se repite año a año: cuando empieza, cuanto cobran, quien viene o quien la organiza.
Nosotros, Huilliches, le proponemos cambiar, un poquito nomás…
¿Qué le parece si miramos desde otro lugar y cambiamos las preguntas?
Nos podríamos preguntar, por ejemplo, cómo se mide el éxito de una fiesta. O cuáles son los parámetros que rigen una fiesta popular o tradicional.
Son todas preguntas que desembocan en una y que, vale decirlo, pocas veces se ha hecho y que inclusive hasta el momento no tiene una respuesta exacta, o por lo menos concreta: ¿Cuál es la fiesta que quiere la gente, la comunidad, nosotros…?
Con el correr de los años, la celebración de la histórica gesta de 1827 ha mutado, y mucho. La gente ha acompañado esos cambios, pero como un participe necesario y no como un actor fundamental, por muchos y diversos motivos pero tal vez el más importante sea que, con el tiempo, la fiesta que celebraba aquella gesta se ha convertido en otra cosa, y en honor de la verdad no sabemos muy bien en que…
A nosotros, desde Huilliches, nos surgió la pregunta al revés: si la Fiesta del 7 de Marzo es un hecho sociocultural ¿cuál es realmente el significado socio cultural de nuestra fiesta? ¿Qué sectores representa genuinamente y cuales otros expulsa o no tiene en cuenta? La gente, la comunidad, nosotros… ¿consideramos la Fiesta como una celebración de aquella Gesta histórica o sólo como una semana de color, música, feria y comidas?. ¿Qué lugar ocupa nuestra historia, nuestra tradición, nuestra identidad?.
Preguntas, claro. Partimos siempre de las preguntas, porque no se trata de nuestras respuestas sino de pensar juntos, y de la diversidad de respuestas que, de tenerse en cuenta, podrían marca un camino.
Nada de verdades reveladas, sólo preguntas. Las nuestras y las suyas, como una forma de pensar juntos, que no es poco en estos tiempos.


Posdata: Este es nuestro segundo año en la calle y no es poco, por lo menos para nosotros. Seguros de no ser todo lo masivos que quisiéramos pero convencidos de pensar y escribir cada tema haciendo honor de un oficio que el maestro Luis Pita definió como “el más hermoso del mundo”, salimos a la calle con nueva impresión, nuevo diseño y las ganas y el compromiso de siempre. Gracias por estar, este año y los que vendrán.

¿Un pueblo en extinción? - Stroeder: esperanza, impotencia y desconsuelo




Por Alejandro Azaroff


Gente que deja sus tierras y se va; otros que eligen pelear como pueden y se refugian en un anhelo de cambio para no verse obligado a partir del pueblo que los vio nacer.
Estos son algunos de los contrastes que manifiestan la inseguridad respecto a su futuro de los habitantes de la localidad de Stroeder, una localidad ubicada en el centro del partido de Patagones; los que se van y los que se quedan a pelearla para que el pueblo subsista ante la falta de lluvia en la región, que lleva varios meses.

Stroeder se ubica sobre el kilómetro 881 de la Ruta Nacional Nº 3. Es un pueblo que surgió a través de un visionario alemán llamado Hugo Stroeder, quien formó la colonia donde se emplazó la primera estación de ferrocarril de la Patagonia, un 11 de noviembre de 1913. Esta estación le dio al pueblo el sentido de su existencia, aunque el primer tren llegó a la localidad el 27 de octubre del mismo año.
En 1963 el Gobierno Nacional mandó a construir una planta de almacenamiento para depositar la gran producción que se cultivaba en los campos de la zona, convirtiéndose Stroeder en la planta de silos más austral del país por mucho tiempo.
Todos esos años en los que la localidad fue acompañada de proyectos de vida concretos y en pleno desarrollo junto a estructuras que enriquecían a la población y permitieron soñar con el crecimiento fueron pasando lentamente, y Stroeder, una de las zonas más importante para la producción triguera de la región, fue perdiendo protagonismo.
En la actualidad es, junto al norte del país, una de las zonas más castigadas por el clima y la sequía, lo que hace pensar a sus habitantes cómo seguir viviendo en la localidad.

Cómo se vive en Stroeder

Vivir en Stroeder hoy se ha tornado en una gran incertidumbre; muchos productores decidieron vender sus tierras y partir en busca de nuevos horizontes. Otros hicieron lo mismo con sus viviendas, y la mayoría de los que aun no se fueron especulan con hacerlo en cualquier momento.
Gabriel Ferrari, veterinario oriundo de Stroeder, eligió irse hace unos años pero volvió desde Santa Cruz a su pueblo natal. En una nota publicada por la agencia Noticias Argentinas, contó que “cuando pienso en el futuro me invade el desconsuelo. Hace cinco años pudimos regresar y me ha ido bien, no me quejo. Lo que me pone mal es pensar que tal vez tenga que irme otra vez de mi pueblo”, y aseguró que Stroeder tiene una “sucursal” en Ushuaia donde debe haber más de 50 o 60 personas oriundas de la localidad que decidieron cambiar el campo por el frío.

Apostar al lugar

La contracara de quienes emigran son aquellas personas que decidieron vivir en la localidad manteniendo sus fuentes de trabajo, con los altibajos que se generan por el desconcierto de la gente. Los habitantes dicen que el campo es la fuente de vida del pueblo y esperan por las lluvias que, según ellos, mejoraran la situación.
Juan es un carnicero que desde hace 20 años tiene su negocio en uno de los barrios más alejados del centro. Junto a Carmen, su esposa a quien todos conocen por “Chocha”, contaron su experiencia de vida en un pueblo al que algunos consideran en desaparición.
“Si hiciesen el proyecto de riego del que se viene hablando hace rato, Stroeder se va para arriba”, afirmó con la esperanza puesta en esa obra y confiando íntimamente en que todo va a salir adelante.
Carmen también se muestra esperanzada, aunque un poco más frustrada por la realidad que les toca vivir a todos los habitantes de la localidad y del partido, porque la situación de Stroeder es una cuestión que se extiende a la mayoría de los pueblos de Patagones.
La pareja inseparable trabaja muy bien en su mercado, ya que a través de los años supieron cosechar esos buenos clientes que siempre vuelven a comprar.
“Vender se vende; hay días en los que se trabaja bien y hay días que no, pero cuando llueve empieza el movimiento en el pueblo, porque acá todo gira en torno al campo”, contó Juan.
El y Carmen, pensando en el día de su jubilación y en lo que pueda pasar en el caso de tener que vivir sólo con el dinero del mercado, decidieron construir un departamento en el patio para alquilarlo y contar con otros ingresos. Como una paradoja, en un pueblo donde muchos quieren irse, otros apuestan por quedarse y confían en la llegada de personas que pretendan alquilar su departamento para vivir en la localidad.
Porque, aunque parezca mentira, en Stroeder hay gente que busca un sitio donde vivir.


Jóvenes de pueblo

Otra de las consecuencias de vivir en una localidad como Stroeder, es ser joven y no tener un lugar para divertirse. Los más grandes, quienes tienen la posibilidad, viajan a los puntos más cercanos -Pedro Luro, Villalonga o Viedma- en busca de boliches bailables. Quienes no pueden acceder a esa alternativa se conforman con charlar en la plaza y recorrer los bares del pueblo para matar el tiempo y el aburrimiento.
Diego, un adolescente de quince años, opinó que vivir en Stroeder “es un embole” porque no hay buenos lugares donde los jóvenes puedan salir a disfrutar de la noche. Contó que los fines de semana se juntan en la plaza con sus amigos a charlar y después van a una confitería, la cual se llena de chicos dejando al lugar sin espacio.
“Muchos esperan que el pueblo levante por el tan esperado proyecto de riego, pero no creo que se concrete. Stroeder se va a convertir en un desierto”, concluyó Diego.