jueves, 24 de abril de 2008

Editorial

El conflicto entre el gobierno nacional y el campo, que se desató el último mes, refleja las consecuencias de la situación rural, ya que puso en evidencia la falta de contemplaciones para los pequeños productores de la zona, ya sean ganaderos o agricultores y el ajuste de retenciones que implementó el gobierno sin ningún grado de regulación en cuanto a la producción, provocó que se realizara el paro agropecuario más largo de los últimos tiempos.

Está situación en el Partido de Patagones, y la crisis del sector agrícola ganadero que padece la zona, se ve agraviada por la falta de lluvias y lleva a que la gente de los pueblos que viven básicamente del campo, padezcan la incertidumbre de no saber que va a suceder en el futuro, por eso decidieron plegarse a los reclamos que el campo efectuó a nivel nacional.

Stroeder es el punto más crítico, ya que la mayoría de sus habitantes son productores, pero además hay comerciantes, que dependen de la economía agrícola ganadera, con el fin de tener mejorías en su calidad de vida. Muchos habitantes del lugar aseguran que si la situación no mejora deberán emigrar, pudiendo provocar la desaparición del pueblo.

Por otra parte, la inflexible postura del gobierno nacional, ante los reclamos, llegó a alarmar a muchos ciudadanos que también se plegaron al pedido.

En la capital del país, pudo verse nuevamente en las calles, a la gente marchando con sus cacerolas, denominadas “de la abundancia” que convocaron a los fantasmas del 2001, aunque no todos sabían el porqué de la protesta, amoldándose a ella, tal vez, por reclamos individuales.

El gobierno es inflexible en su postura con respecto a las retenciones, pero la medida implementada por los productores provocó que tuviera que convocar al diálogo, después de que el conflicto, puso en una situación de rehén al ciudadano común, porque los cortes de rutas no permitían el paso de los productos para el consumo, provocando un desabastecimiento absoluto de productos de primera necesidad en muchos lugares. Tal vez, este haya sido uno de los factores y motivos por los cuales la gente salió a la calle “apoyando la postura del campo”.

El debate continua, después de una tregua otorgada por las cuatro entidades más importantes del sector rural, que consiste en levantar la medida por 30 días, mientras que siguen intentando llegar a un acuerdo a través de la mesa del diálogo. Cuesta entender que; por un lado el gobierno ponga al pueblo en contra del pueblo y que el campo, desconocedor de las necesidades sociales, derrame alimentos en las rutas, sin piedad.

Lo más favorable, sería que las partes en controversia, se pongan a pensar en los derechos del ciudadano, antes de volver a manosearnos usándonos como termómetro para inmunizar sus intereses económicos. Sin olvidar que el diálogo, la comunicación y la planificación son factores importantes para concretar los objetivos finales, sin perjudicar a nadie.