martes, 20 de noviembre de 2007

Una recorrida por el mundo de las farmacias


Por Clarisa Garro.


Lo que la sociedad necesita saber con respecto a la salud

Una mirada simple a estas entidades puede aclarar muchas de las dudas existentes con respecto al inmenso mundo de la salud.
Son centros de salud al igual que los hospitales, clínicas, salas de primeros auxilios y consultorios médicos. En sus manos tienen la no menor tarea del expendio de medicamentos y la atención al público por consulta de los mismos. La farmacia es y debe ser atendida por un profesional (farmacéutico/a), el cual debido a su formación es quien está capacitado para interpretar los nombres de los medicamentos y/o drogas recetadas, advertir sobre posibles reacciones adversas, interacciones medicamentosas, abuso en el consumo de determinadas drogas, y de frenar en cierta medida la automedicación (consumo de medicamentos por cuenta propia sin prescripción médica).
Dichas tareas, reflejan que la atención de estas entidades requiere de mucha responsabilidad y dedicación por parte del profesional a cargo. Vale destacar que el farmacéutico no puede recetar medicamentos, ya que esa acción es exclusiva de los médicos en todas sus ramas. Al respecto la farmacéutica matriculada Vivian Balda comentó que “creo que no sería ético que un farmacéutico recete lo que vende, sería como si un médico inventara enfermedades para atender más cantidad de personas y cobrar por ello.”
Con respecto al expendio de medicamentos existen varios mitos, entre ellos el de aquellos que se consideran como “GENÉRICOS”, es decir aquellos medicamentos cuya preparación contiene una determinada cantidad de droga o principio activo, independientemente del laboratorio que la fabrique. Generalmente son fórmulas farmacéuticas cuya patente ha vencido y su fabricación se torna más económica
Respondiendo a la pregunta más frecuente referida a si existe alguna diferencia entre los medicamentos genéricos y los de marca específica, la farmacéutica entrevistada respondió: “En teoría, no hay diferencia entre un genérico y uno de laboratorio reconocido, (generalmente por una multinacional) considerando que es la Administración Nacional de Medicamentos Alimentos, y Tecnología (ANMAT), la que dispone la venta de un medicamento según su calidad”.
A su vez y gracias a la resolución 273/07 del Ministerio de Salud de la Nación, los médicos se ven en la obligación de recetar los medicamentos de forma genérica, es decir, según droga o principio activo. Por su parte, el farmacéutico/a, debe ofrecer todas las alternativas medicinales existentes y sus distintos precios a fin de que el consumidor pueda optar entre alguno de ellos.
Esta nueva forma de prescripción médica tiene como beneficio permitir a los consumidores acceder a una misma droga básica a precios menores. Con la utilización del genérico es posible prescindir de la marca comercial, que puede resultar más cara sólo por poseer el nombre del laboratorio que la fabrica, y de esta manera acceder a otra marca de menor precio, lo que no significa que tanto la marca como el medicamento que se adquirió sean de baja calidad.
Por otra parte, las farmacias se encargan no sólo de la expensa de medicamentos y la atención al público, si no también de brindar otros servicios tales como la toma de presión, curaciones y la colocación de inyecciones.
En base a las consultas nunca debe dudarse de recurrir a la farmacia más cercana donde se encontrará con un profesional que le evacuará sin restricción alguna todas sus dudas.